Por: José Miguel Cuevas Delgadillo.

Continuamos analizando este interesantísimo tema. Pasemos a la segunda pregunta más frecuente que se hace algunas personas no católicas en relación a las elecciones. 2. La Biblia dice en Romanos 13:1-6 que la voluntad de Dios es someternos a las autoridades. Si una autoridad me ordena que vote por algún partido y no lo hago ¿no cometería un pecado? Esta es una interpretación equivocada y fuera de contexto. Cualquier autoridad que te ordenara votar por el partido que sea estaría incurriendo en un delito y te estaría pidiendo algo contrario a las leyes mismas del país. El Instituto Federal Electoral y la Procuraduría General de la República sancionan administrativa y penalmente a cualquier servidor público o autoridad que presione a los ciudadanos a votar por un partido. Esto incluye el amenazar o dar órdenes de por quién deben o no votar. Ningún cristiano está obligado a obedecer cuando la autoridad pide cosas ilegales. Al contrario, en ese caso, está obligado moralmente a no obedecerla, votando por quién él decida libremente.


3. Tienes que votar a fuerza, no votar es un delito. Esta afirmación es falsa. Votar es un derecho constitucional mas no una obligación por ley. No hay multas ni penas de cárcel ni nada parecido por no votar en una elección. Sin alguien decide según su conciencia no votar, no viola ninguna ley del país. 4. Correcto, votar no es una obligación. ¿Pero no es una obligación moral o de conciencia? Quizás, pues, depende del caso. Si existen evidencias de que en una elección realmente va ser limpia y se va a respetar el voto, puede ser una obligación moral participar en ella. Pero si hay evidencias de que está arreglada o de que va a haber trampas y fraudes, votar es sólo prestarse a una farsa. Con respecto a nuestra elección local, hasta el momento no existen evidencias creíbles de que ocurra un fraude electoral por algún partido contendiente, se esperan unas elecciones limpias. 4. Entonces sí es correcto decir que votar el próximo 3 de julio es una obligación moral y que por lo tanto los cristianos tienen que hacerlo. Aún faltaría considerar un punto más para poder aseverar eso. Entre las opciones de candidatos y partidos que se nos presentan deben existir alternativas respetables y que coinciden en lo esencial con los principios cristianos. Esto es algo complicado de analizar pues determinados partidos políticos en Nayarit coinciden en algunas cosas con los valores cristianos; pero en otras son completamente apuestos. En cuanto a los tres partidos y candidatos que más oportunidades tienen de ganar la gubernatura, la percepción de muchos analistas es que no hay ningún idóneo. Eso significa que en lugar de ir a elegir al mejor, la opción se reduce a votar por el menos peor. Los factores a considerar son tantos y tan complicados y hay tan poca información confiable y cultura de análisis, que lo más sano es dejar este asunto a la inteligencia y conciencia individual. Que cada quién decida por sí mismo si para él o ella es una obligación moral votar y que actué de acuerdo a su conciencia. Nadie puede decretar que es moralmente obligatorio votar para los cristianos con un panorama tan confuso en cuanto a los candidatos y partidos. Lo que definitivamente sí es una obligación moral es esto: no votar por ningún partido o candidato(a) del cual existan evidencias razonables de que es corrupto y dañino para el estado. CONTINUARA. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com