Por Óscar Verdín Camacho
Hay cadenas en algunas de las calles que comunican al mercado de Abastos, hay camionetas de doble rodado impidiendo la circulación vehicular. Las cortinas de las bodegas están abajo, cerradas, y es escasa la presencia de gente. Hay jabas sin productos. Hay quienes acudieron a dar limpieza y nada más.
Así se encontraba ayer el popular mercado de Abastos en la colonia Santa Teresita, cuyos comerciantes encabezaron el martes una marcha de protesta contra la inseguridad, puesto que han padecido secuestros, extorsiones, asaltos, robos.
Así se cumplió el segundo día de paro laboral que continuará hoy, por lo que hasta mañana reanudarán el trabajo. Así es su protesta.
Dos adolescentes pasean en sus bicicletas en un lugar donde les resultaría imposible en un miércoles normal. Una señora y un hombre, cada quien por su lado, recogen verduras y frutas entre la basura, pero lamentan haber ido pues desconocían que las bodegas estarían cerradas.
El mercado, al que todos los días acuden miles para vender y para comprar, simplemente parecía fantasmagórico.
Pero no sólo en el mercado de Abastos se centró la protesta. Otros negocios de aquella zona de la ciudad estaban cerrados.