Por Óscar Verdín Camacho
El atentado que anteayer sufrió Antonio Aguilar Rodríguez, coordinador de la Agencia Estatal de Investigación de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), provocó el silencio de la institución.
Antonio Aguilar fue baleado este domingo en una gasolinería de Zapopan, Jalisco, cuando regresaba a Tepic después de unos días de descanso con su familia, según reportaron medios de información del vecino estado.
Un hombre le disparó con una pistola calibre 45 y luego abordó un automóvil donde lo esperaba otro sujeto. Aguilar habría sido alcanzado por dos proyectiles en la espalda y otro en una oreja. Fue internado en un hospital de Guadalajara.
Como era de esperarse, el atentado provocó que este lunes numerosos reporteros acudieran a la PGJ para conocer del estado de salud del citado jefe de policía.
Sin embargo, nadie aceptó hablar ante los medios de información. A través de su secretaria, el procurador Óscar Humberto Herrera López remitió a los reporteros con el director de la Agencia Estatal, Guillermo Martínez Moreno, quien a su vez comunicó –también mediante una secretaria- que se encontraba en reunión con comandantes y la misma se prolongaría.
Sólo de manera extraoficial pudo conocerse que el estado de salud de Aguilar Rodríguez sería estable.
12 EJECUCIONES
Entre el jueves y domingo de Semana Santa se conocieron 13 homicidios intencionales en diferentes lugares del estado, 12 de ellos con características de ejecución.
Varios de los casos dejan en claro que los grupos de exterminio no sólo pueden atacar a sus blancos específicos, sino que no les importa si hieren o matan a víctimas inocentes.
Poco antes del mediodía del sábado, por ejemplo, el atentado en el que murió Mario Andrade Godínez, de 42 años, a la altura del crucero de Insurgentes y Alaska, en Tepic, también dejó herida a una mujer que lo acompañaba en una camioneta blanca tipo Silverado.
De igual forma, el mismo hecho generó que otra mujer que vendía frutas resultó herida por un rozón de bala en la cabeza, y que tres agentes de tránsito estatal fueran igualmente internados: uno de ellos alcanzado por tres balas, otro con un rozón en el brazo derecho, y el otro por baja presión.
Por otra parte, la noche del viernes, en una finca de San Felipe Aztatán, municipio de Tecuala, fueron acribillados José Miguel Contreras, de 46 años, Martina Coronado, de 45, y su hija Elsa Areli Maldonado Coronado, de 19. Casquillos de armas AR-15 y nueve milímetros fueron encontrados.
A su vez, el sábado, en un depósito de cerveza en Quimichis, municipio de Tecuala, fue ejecutado Pablo Sánchez Murillo, de 42 años. Pero también resultaron heridas una mujer de 43 años y su hija de 11. La señora presentó tres balazos en el abdomen y cinco en los pies, mientras que la niña tuvo una herida en la pierna derecha, según precisó la Procuraduría General.