Las imágenes que aquí se muestran fueron captadas la mañana de ayer en el parque La Alameda.

Tan pronto inició el riego del pasto por aspersión, una parvada de palomas se acomodó alrededor para darse un buen baño.

Así permanecieron varios minutos. Apenas pasaba el chorro del agua y algunas palomas se sacudían, pero esperaban otra vez la llegada del líquido, a la vuelta y vuelta