Por José María Castañeda


Santiago.-Cada día crece más la inconformidad entre la ciudadanía por los constantes fugas de aguas negras enrareciendo el ambiente con fétidos olores, las colonias Cuauhtemoc, Obrera, Juárez, e incluso el centro del poblado, sin que nadie haga algo por remediar este problema de contaminación ambiental.

Uno de los funcionarios municipales al que se le señala como el responsable de este problema es el titular de Coplademun, y no porque el, haya construido, -ya que aparte de funcionario es constructor- alguna sección de drenaje, sino porque la población entera se da cuenta que es precisamente el personal de Coplademun, quien debe de realizar la supervisión de la obra, junto con el personal que se contrata para que haga la supervisión externa, es decir en el papel se practican dos supervisiones de obra contratada, sin embargo en los hechos no hay tal, ya que las obras que se realizan antes de que concluya el año de garantía presentan fallas garrafales como el que se está viviendo actualmente con un Santiago, atascado de eses fecales.

Personal de esta editora trato de entrevistar este pasado lunes al ingeniero Gustavo Ocegueda, quien es el titular de Coplademun, sin embargo el funcionario se hizo el occiso y corrió a esconderse con todo y su voluminosa humanidad a su oficina, por lo que entrevistamos al arquitecto Antonio González Guisar, al que le preguntamos si la falta de supervisión en las obras, será producto del compromiso que algunas autoridades adquieren con el contratista al cobrar el famoso porcentaje del 10 y hasta el 15 por ciento del monto total de la obra.

no dijo el segundo de a bordo del ingeniero Ocegueda, siempre se ha dicho eso, chema, siempre se ha hablado de esos porcentajes, la verdad es que en la realidad no se llevan a cabo, porque no puedes tu permitirle a alguien porque va implícito tu calidad como profesionista, aquí en Santiago no es el arquitecto Guisar, van todos los empleados todos los ingenieros, todos los arquitectos que trabajan en Coplademun, somos alrededor de 12 quienes supervisan directamente el trato con las empresas constructoras, entonces es imposible que alguien ponga en riesgo su prestigio por una cantidad que no, tu no le puedes recibir dinero a nadie en una obra porque luego no le puedes exigir calidad.

Eso fue lo que nos dijo el arquitecto González Guisar, sin embargo quien fuera titular del Siapa, en el periodo de Amado Montero, Sabino Lora, quien actualmente es el jefe operativo del mismo Siapa, dijo que si existe la famosa mochada tan si existe que en alguna ocasión en la junta de gobierno el ingeniero Amador Rubio, decía que no podía entregar una obra porque el presidente en aquel tiempo Raúl Mercado, le adeudaba 650 mil pesos.

Afortunadamente dijo Lora Jiménez, yo quien era el secretario del ayuntamiento lleve la póliza del cheque cobrado y firmado por el, y con esta prueba irrebatible se le boletino, sin embargo los contratistas con un simple cambio de razón social continúan operando como si nada, eso mismo podría suceder no me consta –dijo- con las obras que se están llevando a cabo en Santiago, ya que la calidad de las mismas brillan pero por su ausencia, yo me he confrontado con el personal de Coplademun, porque les digo que se apliquen más en las supervisiones de obras, pero estos parece que se molestan y como muchos de ellos son empleados de un trienio, pues a ellos les vale lo que pueda pasar una ves que concluye su paso por la administración.

Por todo lo anterior se deduce que es precisamente por el pago que hacen los contratistas con el famoso porcentaje a quienes nos gobiernan es por eso que no se les exige una real calidad en la obra pública o como la vez tu amable lector.