Por: Miguel Ángel Labastida /
El Canciller Kissinger

Este domingo, el precandidato al gobierno de Nayarit del Partido Acción Nacional (PAN) Manuel Pérez Cárdenas, manifestó algo que hace mucho tiene de cierto. Precisó que el pueblo vomita a los políticos. Razón no le falta a este hombre, que precisamente a eso se dedica: a hacer política. El señor, ocupa un puesto de suma importancia y sin vergüenza ni rubor alguno anda desatado, al igual que otros 12 aspirantes para convertirse en el nuevo Emperador de Nayarit. Él y los otros 12, ocupan cargos en el supremo gobierno o bien como legisladores federales sin que les dediquen ni siquiera una hora a la semana a ellos.

Tiene muchísima razón el Señor Pérez, en señalar que la gente aborrece y vomita a los políticos, pero, debería de pensar primero lo que afirma. No es bueno escupir al cielo porque se corre el riesgo de que la saliva le caiga en su propia cara. Precisamente él es un político y hace lo que todos los que se mueven en esta jugosa y atractiva actividad, hacen, razón por la cual, es por la que el pueblo los vomita.

La gente está encabronada, por decirlo de alguna manera, con todos aquellos que se dicen redentores y que no son más que unos convenencieros que buscan de manera perruna puestos de elección popular (¿????) o bien de corte administrativo, pero que una vez en ellos, no cumplen como debiera ser, ni siquiera medianamente. Siguen como vulgares delincuentes, buscando el siguiente escalón, para así, de esta manera, seguir dándose una vida mejor que como se la daba en su época dorada la Dama de Hierro, Margareth Tatcher, cuando era, durante 11 años, la Primer Ministro de Inglaterra.

Efectivamente nadie tiene vergüenza, Señor Pérez. Ni mujeres ni hombres. De ningún partido político. Todos son iguales de inútiles, guevones, corruptos y déspotas. Ha, pero eso sí, en tiempos de precampañas y campañas, saludan a todo mundo. Hasta a los perros.

Pero, después de todo, no todo está perdido en Alejandría.


Río Sena


En Santa María del Oro, se da como un hecho la virtual candidatura presidencial del ingeniero constructor Adán Casas Rivas. Conforme pasan los días, los comentarios en torno de su posible candidatura por el PRI, la gente se le sigue sumando y sus índices de popularidad llegan hasta el 90 por ciento. Para San Blas, se afirma que será el maestro universitario Porfirio López Lugo. Para Compostela el Congresista Eddy Arturo Cheque Piña y para Tepic, todo parece indicar que será el popular Torito, Héctor González Curiel. A éste último, le viene haciendo sombra el actual diputado Pablo Montoya de la Rosa.Ayer por la mañana, el profesor Luis Alberto Acebo, quién también suspira por la alcaldía capitalina, sostuvo una ronda de conversaciones en elegante y conocido hotel de esta capital, con el dos veces alcalde de Tepic, José Félix Torres Haro..Por lo que toca a la diputación en el octavo distrito, la lucha está entre el profesor (y licenciado) Delfino Gutiérrez Guzmán, y el líder ganadero Oswaldo Zainez Peña, ambos regidores de Compostela. Cualquiera de ellos, se dice, y se asegura, le hará frente al también regidor Manuel Carrillo Salas, quién será postulado por el PAN. Se precisa que éste, no tiene quién le haga sombra en este partido que fundara en octubre de 1939, Don Manuel Gómez Morín. (cancillerkissinger@hotmail.com) (Celular: 311 138 87 02)