Por Óscar Verdín Camacho
La entrada en vigor de la llamada ley del narcomenudeo, que mantiene diferentes posturas de juzgados federales como de jueces locales, también podría generar impacto en la penal de Tepic, advirtió su director Cuauhtémoc Sánchez Rivera.
De hecho, explicó ayer en su oficina, ya se produjo un incidente al que se le dio solución, puesto que un Juzgado de Distrito dictó auto de formal prisión contra un detenido, pero luego se declaró incompetente y remitió el expediente a un juez del fuero común, que a su vez giró un oficio de libertad a favor del preso.
Nosotros habíamos recibido la notificación del auto de formal prisión del juez de Distrito, pero no entendíamos por qué otro juez giraba el oficio de libertad. Y es que, añadió Sánchez Rivera, nadie les avisó que el juzgado local había retomado el asunto.
Al mismo tiempo, el defensor particular exigía la libertad de su cliente puesto que ya había garantizado la fianza.
Por ello, se tuvo que confirmar la relación del caso con ambos jueces y luego aceptar la liberación.
El director de la prisión estatal advierte que la entrada en vigor de la ley podría motivar el ingreso de reos peligrosos, involucrados en cuestiones de narcotráfico pero capturados con bajas cantidades de droga, que es principalmente en lo que se basa la intervención del agente del Ministerio Público del Fuero Común. Es decir, si el aseguramiento de droga supera una cantidad previamente establecida, el asunto lo tomará el Ministerio Público Federal.
El jueves 30 de septiembre, aquí fue citado el temor de jueces locales por conocer asuntos de esa naturaleza, por lo que solicitan que se establezca con claridad cuáles casos de narcomenudeo sí les competen, y cuáles deben seguir consignándose ante juzgados de Distrito.
El miedo aumentó con un caso concreto: la Procuraduría General de Justicia consignó el asunto de un atentado ocurrido por el bulevar Tepic-Xalisco, frente al CETIS 100, la noche del 16 de septiembre, que dejó un hombre muerto en el lugar del ataque, y otro unos días después. En el vehículo en que viajaban fue hallada droga.
Sánchez Rivera recordó que hubo otro caso de narcomenudeo, donde un juez local ordenó una liberación, argumentando que el Ministerio Público no calificó de legal la detención del sujeto, que por cierto estaba internado en un hospital.
Se trata, pues, de un tema nuevo que está impactando en la procuración y administración de justicia local.
Los juzgados locales se resisten a conocer esos expedientes mientras no se fije con claridad cuándo tomarán conocimiento de los mismos, no únicamente dependiendo de la droga encontrada a los detenidos. Creen que podría haber sujetos relacionados con delincuencia organizada, pero aprehendidos con poca cantidad de droga, y se les pretenda dejar a su disposición.
Para colmo de males, el Congreso del Estado continúa sin adecuar las leyes locales a la Ley General de Salud, cuya reforma fue publicada el 20 de agosto del 2009 y que contempla la citada ley del narcomenudeo.
En la misma se dio un plazo de un año a las legislaturas de los estados, para que realizaran la adecuación conducente, y aquí no se ha hecho.