Dentro de una semana estará en su primer día de funciones un nuevo magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), cargo que desempeñará los próximos cuatro años.

La reforma a la Constitución Política del Estado en diciembre del año pasado, que amplió de siete a 17 el número de magistrados, permitió el ingreso, de un jalón, de 10 magistrados, la mayoría identificados con el gobernador Ney González Sánchez, más dos que habían arribado tres meses antes.

El nuevo magistrado presidente, que también presidirá la Sala Constitucional-Electoral y el Consejo de la Judicatura, seguramente surgirá de uno de los magistrados fieles al gobernador, lo que permitirá a éste mantener una influencia en el Poder Judicial, después de concluido su periodo.

La Ley Orgánica del Poder Judicial establece que el último día hábil de septiembre –en este caso el jueves 30-, el Pleno de magistrados sesionará para elegir a su presidente. Quien sea designado fungirá como tal durante cuatro años.

En opinión de jueces y secretarios de acuerdos, relegados todos en la selección de magistrados, lo anterior es, en realidad, el trasfondo que motivó la reforma: mantener el control, por parte de González Sánchez, en el Poder Judicial.

Pidiendo el anonimato, reclaman que la famosa reforma no ha bajado a los juzgados, donde está el verdadero cuello de botella en la impartición de justicia.

Lo más novedoso que han hecho los magistrados es realizar una visita mensual a los juzgados, ironizo uno de los funcionarios judiciales cuestionados.

Critican que, en lugar de designar más magistrados, se hubieran abierto otros juzgados o secretarías de acuerdos.

La versión de que se acercaría la justicia de segunda instancia a áreas alejadas de Tepic, por regiones, no se ha concretado, puesto que todos los magistrados despachan en el edificio del TSJ en esta ciudad.

AQUELLA CITA

Con excepción de Jorge Armando Gómez Arias –actual magistrado presidente-, Laura Elena Fletes Fletes, José Guadalupe Campos Hernández y Lauro Jiménez Borrayo, los otros 13 magistrados fueron propuestos, en ternas, al Congreso del Estado, por el actual gobernador:

Óscar Saúl Cortés Jáuregui en el 2005, lo mismo que Jorge Ramón Marmolejo Coronado y Raúl Gutiérrez Agüero en septiembre del 2009.

Para diciembre del año pasado, con la reforma ya citada, se designó a los otros 10 magistrados:

Rafael Pérez Cárdenas, Miguel Madero Estrada, Pedro Antonio Enríquez Soto, Thoth Aldrin Lomelí Aguilar, Manuel Salinas Solís, Román Carlos González Momita, Ismael González Parra, Ana Isabel Velasco García y Rodolfo Adrián Rodríguez Alcántar.

El 16 de diciembre pasado, un día antes de que el Congreso del Estado cuajara la designación, los primeros siete antes citados fueron reunidos en la casa del gobernador, por la avenida México en la colonia Mololoa.

Ney González les dijo que eran su propuesta para las magistraturas.

Ismael González Parra no acudió, probablemente por su identificación con el grupo magisterial de la familia Montenegro, que le aseguraba su ingreso.

Ana Isabel Velasco tampoco estuvo presente. Fue propuesta de último minuto del PRD, después que el gobernador rechazó que Edmundo Ramírez –impulsado inicialmente por el PRD- llegara a la magistratura.

En el caso de Rodolfo Adrián Rodríguez, el asunto se convirtió, literalmente, en una locura: y es que una abogada apeló a razones muy personales para no aceptar la magistratura –aunque fue a la cita en la casa del gobernador-, por lo que en el último momento se incluyó a Rodríguez Alcántar en una terna y se le hizo magistrado. Días después, él mismo continuaba sorprendido.

A la orilla quedaron varios jueces, incluidos en ternas, y a los que no se les hizo reconocimiento a su carrera judicial.

No en balde, al interior de los juzgados la nueva camada de magistrados es conocida como Los Generales, puesto que ninguno arribó siendo de tropa, es decir, juez o secretario en funciones.

Y EL DISCURSO

El 17 de diciembre del 2009, bastaron unas cuatro horas al Congreso del Estado, desde el momento en que se divulgaron en sesión los nombres de los propuestos para magistrados, hasta que se les tomó protesta.

Luego, los magistrados se dirigieron a las instalaciones de la feria para escuchar el cuarto informe de Ney González. Ahí les dijo:

Estoy a sus órdenes, saben que los cuatro años que llevo de gobernador, ni siquiera una tarjeta insinuando nada he enviado al Poder Judicial, ha sido absoluto el respeto, porque así lo ordena la Constitución, no sólo porque fue una decisión del gobernador, pues sí lo es, pero además porque así me lo impone, así me lo ordena la Constitución.

El riesgo de que Ney González continúe influyendo en las decisiones del Poder Judicial, aunque dentro de un año concluya su mandato, es latente.

De por si hay muchas versiones de que algunos magistrados siguen apoyando tareas dentro del Poder Ejecutivo.