Por: Olegario Zamudio Quezada
Dice mi compadre Víctor Martínez que su tía Malena a la que quiere mucho, siempre le dijo que estudiara, pues ella aseguraba, que el saber resuelve muchos problemas en la vida y no estaba tan equivocada la tía Malena de mi compa, pues siempre tener una preparación educativa, esta lleva consigo regularmente aparejada una adaptación e integración social.
El saber, regularmente es un asunto que tiene que ver con el ser versátil y salir victorioso en muchos menesteres de la vida. Dice la canción, que una vale según lo que tiene, por desgracia es la ley de la vida, pero yo creo, que uno vale según lo que sabe, eso creo.
De los siete motivos que originan el secuestro en México, el más sano para el plagiado es argumentar que le envidian su dinero y que por eso lo retienen, ese es el San Benito que le han querido colgar al poderoso Diego Fernández de Ceballos pero en la antítesis del mismo, en el caso de este plagio creo que el dinero es lo menos trascendente.
Refiere la película del político Aldo Moro, que un hombre es sometido y quebrado en su voluntad con solo tenerlo en un espacio reducido, aunque sea tratado con mucha deferencia, gentileza y educación, pero existe un agregado mas, la luz permanente les hace perder la noción del tiempo, el político en cautiverio Aldo Moro negociaba con sus captores, pero el ejército no estaba de acuerdo en ello, pues sus negociaciones, declaraban, eran el resultado de tortura psicológica.
El Diego, vale más por lo que sabe, que por lo que tiene y esos desaparecedores lo saben, se puede usted dar una idea, cuanto sabe ese hombre de Dios de los vericuetos de este país, cuanta información le están sacando en su ahora ya doblegado carácter.
Cuanto darían los grupos de inteligencia de algún país del orbe, por el derecho a interrogar al hombre sin camisa, cuanto pagaría Irán, los mismos Estados Unidos, Cuba, algún país de centro o sur América o incluso cuanto pagaría algún grupo de inteligencia en México por el derecho a tener boleto para interrogarlo, creo que los desaparecedores, tendrían muchos más beneficios económicos.
Definitivamente en un plagio existen más vertientes que el interés por el dinero, pero el pretexto del interés por lo material, es lo más sano de cara a la sociedad, hace algunos días un representante de la inteligencia local, el costeño de nombre Domingo villa fuentes, refería del reciente plagio en Nayarit, que el móvil no era dinero, que el móvil era obtener información, solo él sabe, como estuvo ese entreverado.
Veremos pues como se van desarrollando los acontecimientos en relación al plagio del hombre sin camisa y como de manera colateral, su ausencia marca un parte aguas en la vida de México y de la política nacional, veremos como la tía Malena de mi compadre Víctor Martínez se apega a la razón cuando dice, que el saber quita el hambre.
Pero aun más, creo que el saber resta el poder de planear sobre la vida libremente, en ese ir y venir de lo cotidiano, el saber que es un asunto que tiene que ver con la inteligencia y el pensamiento no da la ecuanimidad que el espíritu necesita para su apacibilidad, en suma y como dijera el Facundo Cabral, no conozco a un solo intelectual feliz, y quizás una persona que sabe mucho, el hambre de felicidad, sea lo único de lo cual tenga necesidad.