Por José María Castañeda/ enviado especial


Oakland, Cal.- Descansando haciendo adobes solía decir mi abuela Juana, con la que me crie desde temprana edad y a quien la recuerdo donde quiera que el señor en su infinita misericordia me la tenga, asimismo ahora que me encuentro en la ciudad de Oakland Cal. Gozando del cariño de mis hijos y demás familiares a quienes les agradezco las atenciones.

Mi estancia en esta progresista ciudad me ha servido para vivir de cerca la pesadilla que viven miles de indocumentados que de la noche a la mañana ven como su sueño americano se convierte en la pesadilla americana al ser deportados por las autoridades de migración, como fue el caso de Guillermo Campos Ojeda, quien accedió a platicar con este reportero poco antes de que fuera asegurado por la migra como popularmente se le conoce a los agentes de migración, Campos Ojeda, admite que vivió en los Estados Unidos sin papeles 22 años, su experiencia comenzó en 1988 cuando cruzó ilegalmente la frontera y concluyó el pasado el 22 de agosto, de este año cuando fue detenido por conducir sin licencia para conducir,

Guillermo Campos trabajaba dos turnos diarios para poder sacar adelante a su familia, y sobre todo para poder pagar la renta de la vivienda, las que debo de decir aquí en Oakland y en cualquier ciudad de importancia fluctúa en por lo menos 800 dólares mensuales y hasta en 2 mil dólares una vivienda regular, aquí se casó y actualmente tiene una hija de escasos 2 años de edad la cual es nacida en suelo americano por lo tanto su estancia es legal, cosa que no puede decirse de su progenitor, de quien hay que decir que su vida dio un giro de 180 grados ya que sabe que será deportado del país donde vivió los últimos 22 años de su vida junto con otros 53 indocumentados, quienes saben de antemano que serán expulsados del país por el puente de Brownsville Texas, que comunica con suelo americano.

Durante 10 años trabajé dos turnos y jamás le pedí nada al gobierno americano, dijo secándose las lagrimas que rebeldes surcaban sus mejillas de impotencia, sus manos están esposadas se que no soy perfecto, uno tiene cosas que pagar y yo estoy pagando mi delito de ser indocumentado redadas de indocumentados no son exclusivas del estado de Arizona, sino que se están dando en todo Estados Unidos debido a la recesión de empleo que se vive por lo que la estadística indica que el año pasado 350 mil, personas fueron repatriadas sin embargo esta cifra se ha triplicado y analistas norteamericanos aseguran que esta cifra seguirá aumentando.