Por: José Ma. Narváez Ramírez.
De por ahí de las filas de expresidiarios del PRD, se hizo el aparecido en la ex tierra de Dios y María Santísima, un Naranjo que les está comprando el frijol a precio de lista, quitándole el jugoso negocio anual a los otros coyotes y ahora les presume de que les va a mercar otras gramíneas y hojas de tabaco a valores que se equipararán con lo que les pagaban en la época en que la zona norte de Nayarit era conocida como la Costa de Oro
Pero lo real es que Santiago, Tuxpan, Rosamorada, Tecuala y Acaponeta, siguen siendo la Costa de Oro para las familias de vivales adinerados que han hecho sus bónches de billetes a costa del empobrecimiento rayano en la miseria, que vienen haciendo de los campesinos, pescadores y demás grupos de mini-asalariados que a causa de su escasa preparación, consumen bebidas alcohólicas, drogas (sumidos en el tsunami del alcoholismo, la prostitución, proxenetismo y homosexualidad) que día con día van convirtiéndose en una verdadera crisis incontrolable, agregándole el nuevo delito del crimen organizado, que se ha transformado a pasos agigantados en una lacra social tan difícil de erradicar como las actuales autoridades municipales que se están robando los dineros del pueblo sinvergüenzamente, con una impunidad a todas luces disimulada a huevo por el pueblo, amparados en las siglas del tricolor que ahora se arrepiente de haberles dado cobijo y que mucho les perjudicarán en los nuevos comicios.
Un verdadero pillo redomado es el tal Naranjo, con una cara de tranza igual a la del primer edil, que ninguno de los dos pueden ocultar bajo ninguna careta de los otros partidos, que aquí entre nos, se tapan con la misma cobija y no tardan los santiagoixcuintlenses en re-comprobar que el tristemente célebre Pipiripao, se va adonde puede robar a destajo, importándole poco menos que madre la suerte de los pobres del municipio que un día, en mala hora, logró engatuzar (dos veces) e hizo suyo el viejo dicho de no tiene la culpa el indio
Pero al final del camino ya empiezan a afilar las uñas los que seguirán en el reparto del poder y los ricos (chuecos) del pueblo los apoyarán para que éstos sigan viviendo de los que se dejen engañar, que son la mayoría, aunque están repartidos entre los diferentes huestes partidarias
¿Dónde andaremos que tuvo que venir un fuereño que comerció su caída al tanque nayarita por varios milloncejos y los metió como inversión al PRD para explotar al campesinado –principalmente- y abrirse camino hacia la silla que una vez ocupara su ex cuate el cocacolero? pero Control señores Control todavía falta trecho y está largo largo y peliagudo