Personas observan el Puente Internacional Gordie Howe desde el lado canadiense, en Windsor, Ontario, Canadá, el 27 de julio de 2026. Canadá inauguró el lunes un nuevo puente internacional que conecta Windsor en Ontario y Detroit en Estados Unidos.

Los canadienses están boicoteando a Estados Unidos, al dejar de visitar ese país, lo que se ha reflejado en cifras récord de 3 mil 300 millones de dólares en ingresos turísticos, debido a la postura del presidente Donald Trump.

De acuerdo con un nuevo informe del gobierno canadiense, las visitas de sus ciudadanos a Estados Unidos tocaron fondo en julio, al caer más de 30 por ciento anual por primera vez desde los meses posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre, por lo que dejaron de ingresar a ese territorio 3 mil 300 millones de dólares en ingresos turísticos.

La consiguiente racha de 11 meses de descensos anuales fue la más profunda y sostenida registrada hasta la fecha en cuanto a cruces fronterizos desde Estados Unidos, señala el informe.
Explicó que el regreso de Trump a la Casa Blanca y los aranceles que impuso posteriormente a Canadá fue el catalizador de la drástica disminución de los viajes a Estados Unidos.
Rechazo generalizado
La costosa reducción de los viajes de Canadá a Estados Unidos continuó hasta principios de 2026, lo que indica que los canadienses están adoptando un cambio persistente en sus visitas a Estados Unidos, según el estudio.
Una encuesta realizada el mes pasado por la firma de sondeos Pew Research Center reveló que los canadienses sienten un rechazo generalizado debido a la retórica y las políticas de Trump hacia Canadá durante los últimos 19 meses.
En general, la percepción sobre la fiabilidad de Estados Unidos también se ha desplomado desde 2022. En Canadá, 83 por ciento describió a Estados Unidos como un socio fiable en 2022, en comparación con el 35 por ciento actual, indicó la encuesta de Pew.
Según el centro de estudios independiente EconoFact, solo 17 por ciento de los canadienses apoya los aranceles de Trump contra Canadá, que han alcanzado el 50 por ciento en el aluminio y el acero.
Dejando de lado las políticas, la retórica de Trump sobre el Gran Norte Blanco no le ha hecho ningún favor a la industria turística. El mandatario estadounidense ha dicho en múltiples ocasiones que quiere que Canadá se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos.
Tras mencionar este tema al primer ministro canadiense Mark Carney en una reunión en la Casa Blanca en mayo, Carney respondió: No está a la venta. Nunca lo estará.