Ciudad de México. Por vez primera desde la llegada de la alianza Morena-PT-PVEM a la Presidencia de la República, los aliados del partido guinda rechazaron una propuesta de enmienda constitucional, al concretar su negativa a la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. Pese a ello, los morenistas adelantaron que este es un desacuerdo momentáneo y que en breve comenzarán a construir el llamado Plan B.
Después de una sesión que duró poco más de dos horas, y en la que únicamente participaron los coordinadores de los diversos grupos parlamentarios, en el marco de un acuerdo previo para evitar mayor crispación en el debate, la iniciativa de la mandataria fue rechazada al no obtener mayoría calificada.
La propuesta del Ejecutivo registró 259 votos en favor con casi todos los sufragios de Morena y una parte de los del Verde, por 234 en contra de PT, el resto del PVEM, PRI, PAN y MC. Se registró una abstención, del pevemista Raúl Bolaños Cacho, vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara.
De Morena se registraron tres votos en contra, de Giselle Arellano, Santy Montemayor y Alejandra Chedraui Peralta. Como hizo durante la discusión de la reforma en materia judicial, la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero estuvo presente en la sesión, pero no votó. Asimismo, faltaron a la sesión dos morenistas: Jesús Jiménez e Iván Peña Vidal.
El PVEM votó dividido. Los legisladores que compitieron bajo las siglas de Morena en la elección de 2024, pero se incorporaron a las filas de Verde en la cámara, respaldaron el dictamen: José Braña Mojica, Manuel Cota, Iván Marín, Mario López, Anabel Acosta, José Guzmán, Alejandro Pérez Cuéllar, Denisse Guzmán, Marcela Silva y Blanca Hernández.
Como había anticipado la bancada del PT, de sus 49 integrantes, 47 rechazaron la iniciativa en bloque. Roberto Corral Ordóñez, sin embargo, votó en favor, y José Alejandro Aguilar López no asistió a la sesión.
Al no alcanzar las dos terceras partes de los votos de los diputados, el dictamen se desechó y ya no pasó a la etapa de la discusión en lo particular, donde ya se habían inscrito múltiples reservas.
Tras cantarse el resultado de la votación, la bancada guinda comenzó a corear Plan B-Plan B y Es un honor estar con Claudia hoy.
Vamos por el Plan B: Morena
El coordinador de la bancada del PAN, Elías Lixa, lamentó el intento de aprobar una reforma electoral sin diálogo con todas las fuerzas políticas, porque se decidió ignorar todas las propuestas que no fueran del gobierno. Claro que hay que cambiar reglas electorales, pero a favor de la gente, no del poder.
Como ha hecho su partido desde hace varias semanas, expuso que en la iniciativa no se mencionaban sanciones para quienes permitieran la entrada de fondos del crimen organizado, y puntualizó que en las votaciones por listas de circunscripción se volverían dominantes los estados grandotes, con mayor población, en demérito de entidades con menor cantidad de habitantes.
Tras rechazar la posibilidad de que Morena presente un Plan B, Lixa enderezó su discurso contra la Presidenta: rompa el pacto, ponga punto final a la complacencia criminal, a la narcopolítica. Punto final al dinero sucio en las campañas. Rompa el pacto, porque mientras gobiernen las balas y las drogas, no habrá democracia, país ni futuro.
En el cierre de la sesión, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, defendió la reforma y la presidenta Sheinbaum, ante los ataques del panismo.
En contraste con el pasado, expuso, el país tiene dignidad y a una gran presidenta de la República, la jefa de Estado, Claudia Sheinbaum Pardo.
Agradezco que estemos ahora en tono brusco y cada uno debe de asumir su responsabilidad, pero debo advertir que, aunque somos mayoría y estamos en el gobierno, no podemos dejar pasar mentiras, falsedades y menos insultos o descalificaciones a la primera mujer presidenta en la historia de México.
No es correcto. Y la convicción me llama a dar respuestas categóricas a tanta mentira. No lo puedo admitir, no lo puedo aceptar.
Monreal señaló que la iniciativa buscaba el perfeccionamiento del sistema electoral mexicano y atendía la exigencia que escuchó la Presidenta de elecciones más limpias, menos costosas, más cercanas al pueblo.
Ante la evidencia de que la enmienda no sería aprobada, dijo: Sabemos que el resultado final de la votación puede no coincidir con nuestras aspiraciones, pero también sabemos que la titular del Ejecutivo cumple su palabra con el pueblo, con la historia, y en la vida pública la coherencia entre palabra y acción es el fundamento de la autoridad moral. Por eso hemos decidido acompañar la iniciativa, no desde la confrontación ni la ruptura.