*Abraham El Pollo Ramos brilla en el Derby

José María Castañeda .-

Con la efervescencia que se vive en el estado vecino de Jalisco, sede de una edición más de la Serie del Caribe, la atención se centra en el llamado rey de los deportes. En esta justa, México está representado por dos equipos: los Charros de Jalisco y los Tomateros de Culiacán, estos últimos en sustitución de la novena de Venezuela, que no pudo participar debido a la situación que atraviesa su país.

Sin embargo, el inicio del torneo no fue favorable para los representativos mexicanos. Tomateros de Culiacán cayó ante República Dominicana con marcador de 5-4, mientras que Charros de Jalisco fue superado por Puerto Rico por pizarra de 4-3.
En ambos encuentros, el común denominador fue la falla del pitcheo abridor. En el duelo ante Puerto Rico, los Charros estuvieron cerca de la remontada cuando, en la séptima entrada, los dirigidos por Benjamín Gil anotaron una carrera, dejando la del empate en tercera base y la del triunfo en segunda. La jugada decisiva llegó tras una línea sólida de Mateo Gil al jardín izquierdo; sin embargo, el jardinero visitante capturó la pelota y realizó un certero tiro al home para completar una doble matanza en una jugada cerrada, evitando el empate. A partir de ahí, el pitcheo de relevo rival mantuvo en ceros a la ofensiva mexicana, sellando la derrota por 4-3.
No todo fue tristeza para la afición nayarita, ya que Abraham El Pollo Ramos se robó los reflectores al conquistar el Derby de Cuadrangulares, celebrado en el Coloso de la Santa Teresita. Ramos conectó 18 cuadrangulares, lo que le valió un premio de 50 mil pesos, logro que ya ha conseguido en otras ocasiones.
El poderoso bateador, quien fue firmado por los scouts de los Yankees de Nueva York cuando apenas tenía 15 años de edad, volvió a demostrar su calidad, dejando en alto el nombre de Nayarit.