A dos semanas de que Miguel Ángel Duarte Soto fue baleado en la cabecera municipal de San Blas, por elementos de la Sexta Zona Naval, su estado de salud sigue delicado pero estable, informan sus familiares.
Duarte, de 31 años, continúa en el área de terapia intensiva del Seguro Social en esta ciudad. Fue operado de la cabeza y no está como cuando llegó, ha ido reaccionando un poco, pregunta por la familia.
Miguel Ángel tiene una hija de cinco años y su esposa está embarazada. Estudió en una escuela náutica en Mazatlán, Sinaloa, y venía laborando como capitán de barco en una compañía que realiza trabajos para Petróleos Mexicanos (PÉMEX). Al momento de los hechos, estaba de vacaciones en San Blas y conducía una camioneta Ford Lobo.
Durante los disparos de los marinos, la noche del cuatro de julio, falleció su amigo Ricardo Flores Orozco, de 26 años, mientras que otro acompañante resultó milagrosamente ileso.
Localizada al mediodía de ayer, afuera de la clínica 1 del Seguro Social, la señora Teresa Soto Cruz, mamá de Miguel Ángel, señala que no han tenido tiempo para preguntar el avance de la investigación; únicamente saben que un agente del Ministerio Público Militar retomó la indagatoria.
Queremos su salud, es lo más importante, que se recupere. Mi hijo es gente de bien. Queremos que su nombre quede limpio, que se reconozca que no hicieron nada malo, porque al principio se dijeron cosas que no son ciertas, señaló, refiriéndose a que inicialmente se les pretendió vincular con actividades ilícitas.