Lázaro Durán Villela tiene seis años trabajando como camillero en el hospital de Rosamorada, dependiente de la Secretaría de Salud estatal. En ocasiones labora los sábados y domingos. No es sindicalizado ni tiene contrato, pero durante seis años ha visto que otros con menos antigüedad han sido basificados. La oportunidad de Lázaro nunca llega.
Lázaro fue uno de los trabajadores que ayer se manifestó frente a Palacio de Gobierno ya que, por si fuera poco, se les adeudan seis quincenas de sueldo, cada una de entre mil y mil 100 pesos, es decir, entre 500 y 550 pesos semanales.
Empecé a trabajar como guardia de seguridad y luego hacía suplencias como camillero. La base nunca ha llegado, me falta un ‘padrino’.
Olivia Canales Domínguez coincide con Lázaro en que con frecuencia hay retraso en el pago, pero nunca había llegado a tanto tiempo. Ella cumple tareas de limpieza en el área de consultas, también de lunes a viernes de 1:30 a ocho de la noche, o un poco más.
Los quejosos, que ayer no llegaban a 10, afirman que el problema lo enfrentan más de 60 empleados, pero la mayoría teme represalias. Un ejemplo: luego de que el lunes de la semana pasada se manifestaron, al día siguiente se le retiró la tarjeta para checar a Ismael Ramírez, encargado de mantenimiento del citado hospital. Ramírez continúa presentándose a trabajar, pero sus ingresos y salidas los firma en una hoja para que no se justifique que abandonó el trabajo.
Luego de hora y media frente a Palacio de Gobierno, un funcionario de administración de la Secretaría de Salud se presentó ante los quejosos para avisarles que ya podían cobrar cuatro quincenas atrasadas, y próximamente se les pagarán las restantes. Dijo desconocer la situación de Ismael Ramírez.
Para Benjamín Sandoval, abogado de los inconformes, la Secretaría de Salud realiza una maniobra implacable con los trabajadores, a quienes hace ver como si cubrieran las ausencias de otros, cuando en los hechos durante años han cumplido con una jornada diaria y horarios ya establecidos.
Oficialmente son suplentes pero en la realidad no, porque están diario en su trabajo, pero no les pagan aguinaldo, vacaciones, nada más que el sueldo.
Dos mantas sostuvieron durante la manifestación:
¡Aquí estamos los trabajadores que no existimos para la SSN. Aún no se terminan los esclavos, aquí la muestra!, se leía en una de ellas.
La otra: Omar Reynoso, exigimos el pago total de las 6 quincenas que nos adeudan y el reingreso del compañero Ismael Ramírez.
La manifestación coincidió con otra, numerosa, de personas que bloquearon la avenida México en demanda de terrenos para casas.