Por Edmundo Virgen
*Hoteleros de Guayabitos desplazaron a comerciantes playeros y los afectados culpan al delegado de Semarnat, David Rivera Bernal
*A Protección Civil se le durmió el gallo, no podó a tiempo árboles que aplastaron carros
Otras vez el caos vial se volvió a hacer presente en la zona centro de esta ciudad no precisamente por las obras que se ejecutan, sino motivada por una marcha de vendedores playeros del municipio de Compostela quienes se manifestaron por haber sido removidos por las autoridades locales de los lugares en donde durante años han tenido sus puestos semifijos. Fueron cerca de doscientas personas procedentes de Rincón de Guayabitos y Los Ayala, las que marcharon por avenida México, iniciando su manifestación en la fuente de la Hermana Agua, para caminar hacia el norte de la ciudad y plantarse fuera de Palacio de Gobierno, y en ese sitio permanecieron por más de una hora para poder ser atendidos por la autoridad respectiva, los quejosos por su parte manifestaron a los medios de comunicación su molestia por que los empresarios hoteleros de Guayabitos son los causantes de que las autoridades los hayan reubicado en lugares en donde ven afectada su economía, así lo argumentan, por que ya han transcurrido 15 días y sus ingresos se han visto disminuidos y culpan de todo esto al dirigente de los hoteleros de Rincón de Guayabitos, quien durante meses ha estado exigiendo a las autoridades locales que los vendedores semifijos sean removidos y para lograrlo incluso dijo que estaría de acuerdo en pagar hasta 5 mil pesos por cada vendedor que fuera reubicado y seguramente está tentadora oferta no pudo ser ignorada y las autoridades ante la buena suma de dinero que se iban a embolsar cumplieron los caprichos del dirigente de los hoteleros y procedieron a remover de sus sitios de trabajo a los vendedores bajo la amenaza de que si no acataban las órdenes dictadas serían multados cada uno hasta por 40 mil pesos. Esto es lo que pasa en el municipio de Compostela donde al parecer el presidente municipal es ajeno a estos problemas ya que los quejos culpan al delegado de la SEMARNAT David Rivera Bernal debido a que sus puestos se localizan en zona federal que el delegado algo tiene que ver en estos cambios que les afecta en su economía a unas 360 familias que viven del comercio playero y que consideran que son víctimas de una injusticia ya que ellos lo único que hacen es trabajar para ganarse el pan de cada día por que en Guayabitos y Los Ayala, no hay otra cosa que hacer más que vivir del turismo y es a lo que se dedican respetando siempre los lineamientos y las normas que indican las autoridades, pero aún así el dirigente de los hoteleros en Guayabitos se salió con la suya, pues las autoridades hicieron sus cuentas alegres y llegaron a la conclusión de que era muy buena la oferta que se les hizo de recibir 5 mil pesos por cada uno de los 360 vendedores que resultan afectados, ahora los manifestantes esperan que las autoridades estatales entiendan sus quejas, sus demandas y que mediante los acuerdos y negociaciones con las demás autoridades involucradas, se les respeten sus antiguos lugares para poder seguir trabajando y poder mantenerse, así lo expresaron hombres y mujeres que llegaron de aquella zona turística de la Riviera Nayarit. Aunque también, seguramente los hoteleros consideran que los vendedores semifijos dan mal aspecto en esa zona que ocupan y tratan de ofrecer una mejor imagen ante el turismo que llega ya sea nacional o extranjero, los prestadores de servicios turísticos hacen fuertes inversiones de capital y es obvio que buscan que todo sea de lo mejor, pero también se debe de buscar un punto medio para no afectar a familias de escasos recursos que toda su vida han vivido del comercio, este es un problema que no es privativo de Nayarit, lo hay en todos los destinos turísticos y se debe de buscar una solución como se ha hecho en otros destinos de playa.
En la presente temporada de lluvias tal parece que los titulares de Protección Civil Estatal y Municipal se quedaron dormidos, y no previeron a tiempo los cuantiosos daños que ocasionarían a los dueños de vehículos la gran cantidad de árboles que fueron tirados al suelo por los fuertes aires y que han aplastado al menos diez vehículos casi todos con pérdida total, todo ello por no haber podado a tiempo todos esos árboles que se localizan por avenida Insurgentes y por el Libramiento, que afortunadamente no causaron heridas graves a las personas, eso ya es ganancia, pero lo que si no deja de llamar la atención es este grave descuido en que incurrieron los titulares de estas dos dependencias, algo que pudo haberse evitado si los señores de Protección Civil hubieran actuado a tiempo y ahora los afectados con justa razón quieren levantar demandas contra el ayuntamiento que dudamos que procedan, pero tienen razón en estar molestos por que en fracciones de segundos se quedaron sin carro y ahora buscan quien se las pague.