Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Cuando veo y oigo al gobernador Ney en una inauguración de tal o cual obra de beneficio social, como la que acaba de echar a andar en la avenida México esquina con la Allende o como la del Paseo Mololoa, ya entregada en su primera etapa, entiendo lo de no pedir disculpas por las molestias ocasionadas a las personas que pudieran llamarse afectadas por dichos trabajos, Y no lo acostumbro que las pidan los que no hicieron esas obras en su tiempo -dijo. Porque el funcionario sabe que es un jale que beneficia al pueblo y que la gran mayoría de la gente lo necesita aunque algunos comerciantes o ciertos empresarios protesten y quieran ampararse para impedir el paso del progreso alegando que lesiona sus intereses, de alguna manera. ¿Quién se va a oponer a que pavimenten o restauren la tubería del drenaje y del alcantarillado, en una calle tan importante?

No se diga los politiqueros de petate, que siempre están lanzando cacayacas contra cualquier obra que beneficie a Juan Pueblo y saquen a relucir el cobre de sus sesudos comentarios, que entre paréntesis, no valen un centavo, pero ellos los consideran como señalamientos y propuestas justas.

Algunos falsos políticos recalcan que están trabajando, resaltando a modo mediático pagado, que ayudan a cierto sector popular con remedios caseros, cuando se ocupan medicamentos de valor y atenciones de especialistas para mitigarlos y curarlos, y hasta se llaman relegados a segundo y último término porque el Congreso hizo caso omiso de su petición y prefirió atender otro llamado considerado de mayor urgencia que el expuesto por el taimado funcionario, cuyo aleve propósito se ve a leguas que es más tendencioso hacia el populismo y que lo llevaría a tratar de engañar al pueblo y no a ayudarlo a paliar sus necesidades más urgentes.

Ahora, el problema del entorpecimiento de la vialidad, de por sí cotorreado en demasía por el exceso de vehículos de motor que circulan por las calles y avenidas de nuestra estrecha población, y ahora en peor situación por los trabajos que realizan Ney y su equipo. Aunado a otra situación: la temporada de lluvias

Sobre el primero, se anunció que Obras Públicas del Gobierno del Estado, trabajará en forma tal, que será mínimo el desquiciamiento vehicular que los chóferes de urbanos y los conductores de taxis exageran (además hay que agregar que en este tiempo andan agarrados de la greña con el aumento tan cacareado y tan descuidado por ellos, que más les valdría ponerse a cambiar las unidades viejas o cuando menos darles su manita de tónchi). Y sobre el segundo, ya se dijo que tal fecha sería la inauguración de la obra así que Control señores Control y nos amanecemos Si la fecha llegó y no se terminaron los trabajos, pues a reclamar y a soltar todas las cacayacas que sean conducentes, pero si se realizan el jale dentro del término estipulado, pues a dar gracias a Ney y a seguir rodando por esas rúas de Dios rogándole que al mismo ritmo vayan restaurando las demás como prometió el político bilioso y luego alegó que no le daban el parné que ocupaba por lo que decidió probar suerte en otras siglas Con esos arranques -y esas gentes buenas para nada que lo acompañan-, júrelo que arrancó a destiempo y tenga la seguridad de que llegará al último Sí es que llega