Por: Fernando Gutiérrez Meza

Al menos unas horas se nos olvidan los problemas económicos que se vive en el país y sus diversas entidades como Nayarit, producto a la expectación del mundial de Sudáfrica en que participa la selección mexicana, quien en principio y como siempre sucede empató uno por uno con el equipo anfitrión, pero eso no impide que los medios tanto electrónicos como impresos atosiguen a los ciudadanos, con comentarios a todas horas, lo cual influye de manera momentánea para platicar el tema del día y las cifras de muertos que diariamente se registran como resultado a la guerra contra el crimen organizado que sigue ganando la batalla.

Las autoridades han mostrado total incompetencia en su actuar contra los narcos, quizá por compromisos con los -ellos- o probablemente el riesgo de caer muertos en los enfrentamientos, es lógico que nadie quiera eso, la vida es bonita aunque se tengan deudas y necesidades, de éstas se puede salir, pero del panteón jamás, al menos se desconoce realmente quien haya regresado de ese camino sin retorno.

Mucho se habla de valores, unión familiar y diferentes aspectos dentro de una sociedad, pero hay distintos puntos de vistas, no es igual la manera de pensar del que todo lo tiene, estudia en colegios particulares, cuenta con techo, comida y sustento propio, apellido de alcurnia y padres influyentes, a diferencia del joven humilde, con carencias, problemas de alimentación, falta de empleo y con sacrificio acude a la universidad pública, batallando logra una carrera profesional, pero al egresar se lleva la sorpresa de la realidad, no existen fuentes de empleo en que desarrollarse, desperdicia parte de su vida en la escuela y tiene que iniciar de nuevo, buscar otra opción ajena a su carrera para salir adelante, eso siempre y cuando no atraviesa por una grave dificultad que lo orilla al camino fácil que es delinquir, secuestrar, asaltar o dedicarse a cuestiones del narco.

Los gobiernos del color que sean, llámense verdes, rojos, azules, amarillos o tricolores siempre se han cojeado de la misma pata, con políticas erróneas, demagógicas y de simulación de trabajar por el pueblo, cuando la realidad lo hacen para sus beneficio personal y de sus familias, amigos, compadres o queridas, el bien común les importa un cacahuate, cuando bien ofrecen migajas y el pan y sirco que es el común.

Por varias cuestiones, el grueso de la población se encuentra harta de las condiciones en que nos tienen los gobiernos, no hay fuentes de empleo, seguridad, movimiento económico, sino al contrario los pocos negocios que hay en el caso de Tepic, siguen cerrando ante la falta de circulante, producto a los hechos de sangre que se han registrado, en que se responsabiliza a las bandas de narcos.

Ante esa situación, se comenta entre la vox populi ¡ahora quién podrá defendernos!, debido que resulta riesgos salir a la calle, por el temor de ser alcanzados por un fusil, pero hay confianza que ese problema se resuelva en la menor brevedad, para que la tranquilidad regresa a esta tierra de Nervo y Escutia.