Por: JAIME TAPIA LÓPEZ

La mano dura contra el narco ya se hizo sentir en tierras nayaritas, principalmente en la capital y el caso amerita toda la atención del gobernador del estado, para contrarrestar la violencia que se esta viviendo en la actualidad. No es posible seguir minimizando los hechos cundo la sociedad respira el miedo que se vive por tanto muerto que a diario queda en las calles. A tres años y medio, que el presidente Calderón anunció de mano del Ejército, el Combate Contra la Delincuencia y que terminó en combate al narcotráfico, no ha sido posible obtener logros que los mexicanos tengan que agradecer. Ahora nos hemos dado cuenta los mexicanos la corrupción subterránea (que no se ve) que existe en nuestro país y que el Ejército aún no ha podido responder a los intereses del Supremo Jefe de las Fuerzas Armadas, que es su mismo Presidente. Pese a que el Ejército inició fuertes operativos hasta señalarlo los medios informativos de abusos, no logró amedrentar a los traficantes de estupefacientes y se ha venido una guerra silenciosa que hasta ahora nadie sabe en lo que parará, pero para los mexicanos rebasará el sexenio que la mandó combatir. Si el gobierno federal, por corrupción o incapacidad o por católico o por amor a su familia, no ha podido con el paquete, mucho menos los estados tienen capacidad para contra restar a los rebeldes. Desconocemos el juego del Ejército, pero al menos en Nayarit, creemos que puede dar más y, hablamos de ellos porque parece que ya la sociedad los aceptó como parte de los cuerpos policíacos auxiliares, pese a que aún no cuentan con las garantías que piden para actuar y esas garantías, van con todo hasta convertirse en Misterios Públicos y Jueces a la vez. El gobernador del estado, Ney González, repito, debe de ir con todo y de ser posible pactar hasta con el diablo pero salir bien librado, porque Tepic, ya se lo está exigiendo y la exigencia puede subir de tono, ya que pese ser el principal responsable, las fuerzas vivas lo están dejando a su suerte y al parecer nadie ofrece la barita mágica de la solución, como tampoco la ha tenido muchas ciudades del norte y sur del país, como Ciudad Juárez, por mencionar una de ellas. ¿Y los aspirantes a gobernar Nayarit, traerán el trapito y el remedio? Es muy fácil para todo mundo opinar que urge una limpia en los cuerpos policíacos, pero ¿cómo seleccionar a los buenos y a los malos? El que se sienta libre de pecado, que tire la primera piedra. Ya lo hemos señalado muchas veces, la corrupción en nuestro sistema político mexicano, esta aquí, allá y acullá y esa corrupción emana los cuerpos policíacos, por lo que poco o nada se lograría limpiado sólo los pasillos de las policías, en caso de poder hacerlo, porque más tardarían en limpiarlos que volver a tras. Recuerdo que un Coronel de los años sesenta, decía, que la tropa debía ser cabrona y desmadrosa, porque con esa, se combatía a los cabrones. Decía: ¿imagínate una tropa de decentitos y serios? Lo mismo se debe de pensar en una policía educada, tibia y buena para nada. El problema que tiene Calderón y NEY, es que no saben arar con la corrupción policíaca, porque recuérdese que con esa corrupción, los príístas lograron decomisar seiscientas hectáreas de marihuana en el Búfalo y detener a Caro Quintero y posteriormente, a los años, al jefe de jefes, Félix Gallardo, convertido en aquel entonces en banquero. También con esa corrupción, los viejos priístas, lograron con el Ejército, que la operación Cóndor, dejar el poblado de Tierra Blanca, considerado refugio del narco, abandonado. Esta historia, es sólo para refrescarles la memoria a quienes creen que un sistema de gobierno al servicio de los gringos, puede dar frutos, sólo acabando con la corrupción, cuando de verdad nos resulta imposible, pero bien dirigida, podemos presentarla como honesta, tal y como sucede con los políticos y empresarios delincuentes, de cuello blanco, que siendo tan corruptos y, sabiéndolo todo mundo los aceptamos y hasta los hacemos compadres. No se enreden, con corrupción y sin ella, tenemos que salir adelante los nayaritas y dignificar a las familias honorables que poco tienen y lo único que piden, es tranquilidad para trabajar por el bienestar de sus familias ¿Cómo? Como sea. FACHENDA: ¿Y los muertos caídos en batalla, dónde los velan? Las funerarias de Tepic, dicen que no hay negocio ¿Será cierto o son llorones? ¿Les creemos? PROVECHO.