- Los asesinatos continuaron, por la tarde hubo otra balacera en la colonia 26 de Septiembre con saldo de dos muertos

Por: Óscar Verdín Camacho.- Lo vi en el SEMEFO. Me dejaron verle nomás de la cara porque el cuerpo lo tenía destrozado. Lo abracé y le dije: ‘¡aquí está tú padre, hijo!’. Sentí como que también me apretaba la mano.

Quien habla es el señor Héctor Manuel Miramontes, papá de César Fabián Miramontes López, quien fue acribillado la mañana de ayer junto al subdirector de la penal de Tepic, José Manuel Rodríguez Hernández y la esposa de éste, Elizabeth Tapia Ruiz, en la colonia Los Sauces.

Además de custodio penitenciario y chofer, César Fabián, de 33 años, era árbitro de futbol amateur, lo mismo que su papá.

El domingo pitamos juntos dos partidos de semifinal de veteranos en Bellavista. Yo fui el árbitro central y mi hijo fue abanderado. Ese fue el último día que lo vi, pero hoy como a las ocho y media de la mañana le hablé por teléfono. Ya estaba trabajando en la penal.

El atentado ocurrió media hora después. Se deduce que César Fabián se dirigió a Los Sauces, al domicilio del subdirector, para recogerlo en una camioneta oficial, tipo pick up de color blanco. El ataque ocurrió en el crucero de las calles Laurel y Carlos Urzúa, frente a la iglesia de la colonia. A unos metros de ahí vivía la pareja, padres de cuatro hijos, menores de edad.

Nomás que sepulte a mi hijo y voy a salir a las calles a manifestarme. No es posible que esto esté pasando, que estemos viviendo así, no se vale, señala el señor Héctor Manuel. César Fabián dejó huérfana a una niña y su esposa está embarazada.

El grupo agresor era de al menos 10 sujetos que se movilizaron en dos o tres vehículos. La camioneta blanca asignada a la penal presentó la entrada de numerosos impactos de bala.

Vecinos cercanos dijeron que no escucharon gritos pidiendo ayuda. Fueron balazos y balazos. Los cuerpos quedaron dentro de la cabina de la camioneta, el de Elizabeth en medio. Varias casas fueron alcanzadas por los disparos.

La Procuraduría General de Justicia (PGJ) indicó que una señora y un niño que caminaban cerca del lugar tuvieron heridas de rozón de bala y se les trasladó a un hospital.

José Manuel tenía 41 años y su esposa 36. En el barrio, ella se encargaba de entregar despensas del gobierno para los adultos mayores.

REACCIÓN EN PENAL

Anteayer, en este espacio se informó de una alarma en la penal, el lunes siete, que provocó que los trabajadores sindicalizados suspendieran labores, lo mismo que los cuatro juzgados penales, ubicados en el exterior de la prisión.

Este miércoles, tan pronto se confirmó el triple asesinato, nuevamente el personal sindicalizado y los juzgados fueron desalojados ante el temor de que la penal fuera atacada.

DOS EN 26 DE SEPTIEMBRE

Alrededor de las cuatro de la tarde, en la colonia 26 de Septiembre nuevamente se produjo otro atentado, ahora contra los ocupantes de un automóvil Nissan tipo Sentra de color gris. En el interior quedaron los cuerpos de dos hombres.

Las colonias Los Sauces y 26 de Septiembre, donde ocurrieron ambos hechos violentos, se encuentran relativamente cerca entre si, y también a corta distancia del libramiento carretero donde hay un operativo frecuente de policías.

Minutos antes de las siete de la tarde, el Gobierno del Estado reveló en el portal Nota Roja de Nayarit que los cuerpos sin vida llevaban los nombres de José Rafael Beltrán Landeros, de 30 años, y Fernando Valdivia Sánchez, de 29.

LEVANTONES Y MÁS

A lo largo del día de ayer hubo numerosas versiones de más acciones violentas relacionadas con la delincuencia organizada, ocurridas en las últimas horas. Se habló, por ejemplo, de que una mujer fue levantada por un grupo armado, en una colonia cercana al basurero municipal. Y de otro levantón del conductor de un automóvil, cerca del INFONAVIT Los Fresnos.

Por otra parte, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) indicó que el martes, a un hombre de 36 años le fue amputado el dedo meñique de la mano izquierda, dentro de un carro, por un grupo de sujetos a quienes dijo no conocer. Esto es un aviso, le dijeron.

El quejoso, según la PGJ, se negó a presentar denuncia penal y fue atendido en un hospital de esta ciudad.