Como surgidos del ala del sombrero de un mago, los sueños infantiles se hicieron realidad. La avenida México se transformó en un mundo de imaginación. El Desfile de la Alegría, en su edición 16, es el regalo de maravillas vivientes que Ney González y Charo Mejía otorgan con motivo del Día del Niño.

El evento, por su espectacularidad, impacta no solo a los pequeños, sino a todas las familias que se congregan a lo largo del recorrido desde la calle Francisco I. Madero hasta la avenida Insurgentes.

Es el propio gobernador del estado acompañado de su esposa, a bordo del autobús oficial, quienes encabezan el rompimiento del desfile, cerca de las siete de la noche, en una primaveral y fresca tarde abrileña, saludando a los miles y miles de nayaritas que se concentran en ambas aceras.

Como es tradicional, la Banda de Música del gobierno del estado abre el paso al resto de los contingentes. La espera ha valido la pena. Pronto se verán los enormes carros alegóricos llenos de luz, de espectaculares escenografías, de disfraces y caracterizaciones del mundo de los niños.

Participan empresas privadas, academias de baile, instituciones escolares y dependencias públicas. Todos han hecho inmejorables esfuerzos para que la diversión se convierta en un universo inimaginado e inolvidable para chicos y grandes.

INICIA LA ALEGRÍA QUE ASOMBRA A LOS NIÑOS

Hay que mantener muy viva la atención y los niños redondean sus ojos para no perderse detalle de lo que verán y jamás olvidarán. Los padres de familia los elevan en sus hombros o los colocan en lugares en donde pueda su vista alcanzar la belleza y la brillantez que ya transita por la avenida México. Se ven saturados los palcos, los balcones, y hasta las azoteas.

Frente a Palacio de Gobierno, en cuyo palco principal ya aparecen Ney y Charo acompañados de un grupo de chiquitines, se destapan estruendosamente los cohetones que disparan papelillos de colores.

Hay equipos de sonido en varios puntos con maestros de ceremonias explicando el contenido de cada carro.

La mente vuela hacia el pasado, o se adelanta al futuro. Los personajes de la ficción ya están frente a nosotros. Los niños están seguros que los Picapiedra son reales, y que Batman y Robin vencen justicieramente a los malvados. Las niñas se identifican con el Hada Madrina y se ilusionan con el Príncipe Azul.

El grillo cantor baila su canción de Cri Cri y el Hombre Araña trepa altos edificios en busca del bien. El Toy Story saluda y no solo es gracioso en su vestimenta sino que es generoso en arrojar dulces y pelotas. Las sirenas fabulosas adornan azules y gigantescas olas.

Uyyyy que hay viene el dragón chino!, y detrás las dulces hormiguitas atómicas. Por ahí anda el Disneyworld con Mickey Mouse, el Ratón Miguelito, incansable guía de la clásica familia de historietas. Los hombres X han ganado la batalla y los chicos los vitorean.

EL AVATAR

El mundo es de los niños, y los niños son el futuro del planeta. El contingente del DIF presentó una caracterización de Avatar, como ejemplo de cómo debe de cuidarse el desarrollo del medio ambiente en tiempos por venir.

Zanqueros y botargas de personajes futuristas cerraron el espectacular Desfile de la Alegría con motivo de la fiesta del Día del Niño.

El asombroso e inolvidable sueño de las fantasías infantiles se hizo realidad, para regocijo de todas las familias nayaritas que acudieron a presenciarlo o bien que lo admiraron por la televisión.

Las niñas y los niños siguen siendo el corazón de Nayarit, como lo reconoce Ney González. El desfile resultó un regalo inolvidable como lo prometió Charo Mejía.

La alegría y el disfrute de este maravilloso espectáculo de la avenida México no se borrará en el recuerdo de los pequeños. Los niños nayaritas crecerán con la buena impresión de este gobierno que se acerca a la niñez, no solo en materia de celebraciones, sino en compromisos públicos y gratuitos que cuidan la salud, la seguridad, la educación y la apertura de espacios de comunicación para estar integrados al desarrollo de sus comunidades.

¿QUE TE GUSTÓ MÁS?

-Me gustó más que me alegré mucho y conviví con mis amigos y con mi familia-, fue la respuesta de la mayor parte de los niños que al final era entrevistados por la televisión del gobierno del estado. ¡Gracias Ney, Gracias Charo!, se escuchaba en los altavoces.

Al final, tras poco más de una hora de duración, la gente se retiró en orden y el auxilio en los alrededores de las calles del centro de esta capital permitió llegar felizmente a casa.