Si a dos le quitamos uno son tres, de eso no tengo la menor duda, pero esto, es un asunto que tiene que ver menos con la capacidad de intelegir o sea relacionado con la inteligencia, que con la capacidad de razonar es decir que tiene que ver con la comprensión.
Ya van varias veces que leo desplegados en los periódicos locales, donde un priísta y luego otro declaran que lo que ese partidazo requiere, es unidad para enfrentar no precisamente la tribulación que causan los adversarios políticos, más bien para enfrentar la tribulación que causan los compañeros del interior del mismo PRI, entre ellos la gris capacidad del delegado nacional.
Pero hay algo que se le pasa razonar a la muchachita, esa la que es basta en asuntos de desponchar llantas de carros y que en el Partidazo es cara nueva, sangre nueva como comúnmente se dice, es decir que irónicamente es una novata como presidenta del Comité Estatal del PRI , un partido de viejas y arraigadas mañas.
Saber que requiere la circunstancia política actual en el estado, es tan fácil como que hasta el que vende tostadas de ceviche en la esquina del viejo PRI lo puede saber, pues en simple, que haya unidad, que se pongan de acuerdo, que se unan, pero, como esto se va a lograr en un partido donde sus líderes y sus dirigentes formales no son factor de unidad ni lo son de conciliación.
DonJuan de la Peña en dilecta plática comentaba que en Nayarit solo hay dos grupos preponderantes, el del magisterio y el de la ola roja y que ve difícil la conciliación y la convergencia de intereses entre ellos, pues claro esta, los intereses de quien se va, no son los mismos de quien pretende llegar.
Pablo Montoya de la Rosa augura que definitivamente si existen priistas que pueden tener capacidad de convocatoria, incluso personajes que pueden hablar en la mesa de coincidencia y dirección, si los hay definitivamente, pero en el comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido dice el legislador.
Entre la auscultación de ex diputados y diputados actuales en el sentido de encontrar a un o unos personajes que pudieran ser factor de conciliación al interior del Partido del Gobierno, señalaban algunos que quien más se acerca a ese perfil es el actual contralor del Estado, Efrén Velázquez, referían en este, ser un hombre institucional, Ex presidente del PRI, Ex presidente del Congreso y con una clara línea moderada de tipo sindical.
Veremos pues como en las lides partidistas y el sentido de unidad hacen eco en los llamados de sus militantes para salvar guardarla posibilidad de conciliación aunque en esta vaya implícito el disenso.
Reconocer la necesidad de conciliación y también aceptar en persona alguna, con capacidad de convocatoria es un buen principio que habla de la disposición al diálogo y de entendimiento, pero simplemente caer en la simpleza de declarar por declarar de que hace falta dialogo y unidad, pues eso no es suficiente y menos cuando se cae en la parcialidad.
En fin ya veremos cómo les va brotando la casta y la sensibilidad a los priistas, veremos a ver que resulta de quienes como ex legisladores y como actuales tribunos confían y refieren a Efrén Velázquez como persona grata con capacidad de convocatoria y de conciliación.