Por ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

- ¿Qué harías si encuentras a un niño que no puede ver? -pregunta una funcionaria de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) a un niño al que le ha retirado unas gafas oscuras-.

- ¡Lo ayudaría! –exclama el menor sin ninguna duda-.

A los niños que acuden al puesto diseñado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), en el interior de la Feria de la Mexicanidad, se les invita para que usen las gafas que les impiden ver y luego, ayudándose con un bastón y sostenidos por alguna funcionaria, caminan a través de una rampa.

La idea es que los niños tengan conciencia del por qué deben ayudar a la gente que cuenta con capacidades diferentes, pero también para que no generen conductas de rechazo o discriminación.

Además de la caminata con las gafas, los niños también trabajan –sin ver- en la colocación de figuras geométricas en huecos de juegos educativos. Aquí se da importancia al tacto para identificar las figuras.

Según empleados de la CEDH, cada día atienden a más de 150 niños que participan en las jornadas ya citadas.

(Más información de este reportero en Internet: relatosnayarit.blogdiario.com)