Hospital psiquiátrico para el vaticano
Pederastas y homosexuales, corruptores de menores
¿Marcelo, entre homosexuales perredistas?

Jaime Tapia López


El escándalo reciente que los clérigos del Vaticano han hecho por sus tendencias a la corrupción sexual en jóvenes iniciados, han levantado las protestas entre la sociedad de varios países. Ahora es Europa, pero poco antes fue en Estados Unidos y México, sin lograr parar estas perversas tendencias muy señaladas desde muchos años atrás por los servidores de Cristo y del Vaticano. La perversidad sexual de curas, obispos y del alto clero, no es nada novedoso, y es muy probable que exista un amasiato entre gobernantes y representantes del Dios cristiano. La homosexualidad que los joteretes de la pandilla de Marcelo Ebrard, jefe del gobierno del DF, están legalizando, por afinidad o por intereses electorales, es una prueba más que la violación a jóvenes o menores de edad, les vale un comino, tomándolo como tendencia natural de la humanidad, cuando la realidad es que estas tendencias perversas son inducidas por gentuza de bajos instintos, entre los que podemos señalar a los Curas, que por su condición de santidad se les presta para cometer sus fechorías, no sólo en niños y jóvenes, sino en niñas y jovencitas, que las más de las veces, no son denunciadas por pudor y al escándalo. Todo mundo conoce a los Curas adúlteros o aprovechados por su sotana, pero todo mundo se hace de la vista gorda, por temor a que se le revierta la denuncia; todo mundo conoce a los obispos, Curas y altos mandos de la iglesia que tienen tendencias pederastas, pero nadie los señala por temor a ser linchados por dogmáticos creyentes en la Biblia. Lo que desconozco es si las perversas tendencias sexuales de los fieles de Cristo datan del siglo pasado (XX) o vienen de siglos más atrás o eran excepcionales, porque lo que hasta ahora se aprecia, es que al parecer los representantes de Cristo, degeneraron con la modernidad libertina de la sociedad que el capitalismo, en aras de distraer a la sociedad, abrió la puerta a la francachela con tendencias al dominio y al circulante de moneda. La homosexualidad, podría pasar por desapercibida, si quienes la practicaran, lo hicieran con responsabilidad, entre iguales, pero la homosexualidad que en la actualidad conocemos, es practicada con alevosía perversa, siempre conducida a menores de edad y para el caso, es muy común que se haga uso de drogas y alcohol, para saciar sus instintos y tratándose de menores, son las presas más sensibles de cazar, al grado que la ley castiga la corrupción de menores ¿Por qué? Porque son los más sensibles a toda perversidad ¿Quién no sabe que la homosexualidad o el sexo mismo, va con las drogas y el alcohol? Con la diferencia que entre los jotoretes se acentúa más la droga. En conclusión, todo homosexual, con algunas excepciones, es un pervertidor de menores y por ende se convierte en un enfermo sexual, que debe ser tratado psiquiátricamente, pero no por uno de las mismas tendencias que a también se dan mucho en este círculo, ¡ah! pero antes castigado por la cantidad de menores que ha seducido. El Vaticano, tiene un problema digno de psiquiatría, y Marcelo Ebrard y sus fans perredistas también, por lo que se perfila que en el PRD, debe haber en ciertos círculos mucho jotito y éstos, no entienden razones porque están en la idea, que merecen ser felices como ahora son y si a esas vamos, los drogadictos no tocan mal las rancheras, también dicen ser felices y tener derecho a darse el gusto que quieran. FACHENDA: Lo que deben de hacer los homosexuales, es denunciar a quienes los hicieron niñas desde su juventud o niñez, para que al sociedad pueda atacar el efecto y no andar legalizando la causa, porque bien que mal el cambio por preferencias de género distintos, en las buenas familias no es bien visto, así se rompa la camiseta TELEVISA, TVAZTECA, el cine, el teatro y los cantantes. Los homosexuales y los pederastas, forman parte del cáncer de nuestra sociedad, por corruptores de menores, nada más ¿Quieren más? Hoy está Manuel López Obrador, en Tepic ¿Qué opinaría de sus colegas y de Marcelo, si alguien le preguntara sobre el tema? PROVECHO.