ÓSCAR VERDÍN CAMACHO
Pese a que el Gobierno del Estado no ha autorizado un incremento en el transporte público, lo cierto es que se está dando un fenómeno en el que, por ley propia, algunos transportistas no respetan las tarifas establecidas.
Es el caso, por ejemplo, de las combis de la ruta México y ruta Insurgentes, en donde algunos choferes se niegan a respetar la tarifa de dos pesos con 50 centavos para el caso de estudiantes, y les cobran los 4.50 pesos marcados para el público en general.
De acuerdo con varios quejosos, esa situación anómala afecta principalmente a estudiantes de nivel profesional, aunque estos muestren su credencial al conductor de la respectiva combi.
El argumento de los operadores es que el descuento sólo es válido en el caso de estudiantes de primaria y secundaria, pero no de nivel profesional.
Frente a esa situación, la dirección de tránsito debería implementar operativos de revisión especiales, haciendo pasar a sus inspectores como estudiantes o al menos que utilicen ese transporte pero sin identificarse como inspectores.