Por Jolumeca
Ixtlán del Río, Nayarit.- Aunque Manuel Lozada no vivió en la comunidad de San Pedro Lagunillas, siempre estuvo ligado estrechamente a la historia de este poblado, lo apodaron el Tigre de Álica, por su astucia y gran valentía.
Nació en 1828, en San Luis, hoy San Luis de Lozada, en lo que era territorio de Tepic, y murió el 19 de julio de 1873, en la Loma de los Metates, Nayarit.
Fue una persona tan admirada en todo el mundo, un escritor británico llegó a escribir que Manuel Lozada era hijo de una india y un súbdito Ingles, aunque debo decir que son especulaciones, porque Manuel Lozada, fue un nativo o mestizo de la tribu Cora e hijo de Norberto García y Cecilia González, se levantó en armas para evitar el reparto de las tierras.
Mismas que habían sido enajenadas a los indios y durante veinte años no fue otro su fin que recuperar las tierras para regresarlas a su pueblo, lo llamaron bandido, aunque su objetivo primordial no era robar, sino cambiar el sistema que desde la conquista había despojado a todos los nativos para repartirlos a la casta gobernante y a los más adinerados, incluso a la iglesia.
Manuel Lozada, se levantó en armas para evitar que la iglesia fuera dueña del cielo y de las tierras, se les amenazó con el destierro, la esclavitud y el extermino, todo menos devolverles sus tierras, que era lo único que los hubiera detenido, Lozada y seguidores fueron aliados de Maximiliano, de los conservadores y de los liberales, y todos aquellos que les prometieran la devolución de sus tierras.