Belloso era uno de esos tipos buena gente, cuya apariencia física era exactamente lo contrario a su interior, pues su pluma, su redacción, estaba llena de un acervo cultural que, al conocerle personalmente, nadie podía imaginar que se trataba de la misma persona.

Por: Roberto Cervantes Flores.-

El gremio periodístico se vistió de luto dos días antes, pues la noche del jueves dejó de existir víctima de un paro cardiaco fulminante nuestro compañero de teclas y amigo Juan González Belloso.

Belloso se caracterizó por el periodismo rural, de pueblo y, por lo tanto, muy ligado a la historia y desarrollo de cada rincón del municipio de Bahía de Banderas.

Apenas un par de años antes de su muerte, alcanzó a editar su tan anhelado libro, donde da cuenta justamente de la historia de Bahía de Banderas, su creación y sus personajes.

Belloso era uno de esos tipos buena gente, cuya apariencia física era exactamente lo contrario a su interior, pues su pluma, su redacción estaba llena de un acervo cultural que, al conocerle personalmente, nadie podía imaginar que se trataba de la misma persona.

Y es que Belloso era poseedor de toda una vida en los medios de comunicación, con una importante y destacada trayectoria, desde hace quizá más de 40 años, no lo se con precisión.

En alguna ocasión, cuando se acababa de conformar la anodina Asociación de Periodistas de Bahía de Banderas, se le dio el nombre de “Asociación de Periodistas y Escritores de Bahía de Banderas”, con el agregado “escritores”, por la presencia de Juan González Belloso, el único de toda la perrada que cubre la fuente de Bahía de Banderas y que ha escrito un libro. Fue por él.

Belloso como le decíamos todos, gustaba, como muchos de los que nos encontramos en el medio, tomarse sus cervezas principalmente en la zona costa del municipio de Bahía de Banderas, por donde se le podía ver todos los días; sin embargo, a la edad de sesenta y un años, debía cuidarse más y bajar el ritmo lo cual no hizo argumentando cuando alguien la hacía el comentario: “de algo tengo que morir”, esta era una frase muy frecuente en él.

En verdad que la muerte no solamente nos sorprendió a todos los que le conocimos, sino a él mismo, pues ocurrió cuando menos lo esperaba. Al momento de meditar un poco y pensar en su persona, lo primero que se nos vino a la mente era lo que en estos dos últimos años de su vida repetía una y otra vez: “el nombre de Riviera Nayarit salió de una plática que tuve con Roberto Cervantes”, principalmente lo decía cuando se encontraba con algunas copas encima.

Esto llevó a muchos amigos de Bahía de Banderas a preguntarle a un servidor si era o no cierto. Con una sonrisa siempre respondí que algo había al respecto, sin embargo, que no podíamos asegurar tal cosa, toda vez que, seguramente, fue obra de la casualidad.

En alguna ocasión, meses antes de que el gobernador de Nayarit Ney González Sánchez, arrancara el proyecto turístico denominado Riviera Nayarit, en algún lugar coincidimos Belloso y un servidor y, al calor de las cheves, concluimos en que a esta privilegiada zona de Bahía de Banderas le hacía falta un nombre con el que se le identificara como destino turístico.

Belloso entonces partiendo de La Riviera Maya en Cancún, dijo que la zona de playa en Bahía de Banderas podría recibir el nombre de Rivera Nayarit. En los próximos días, al publicarse un número más de la revista “La Verdad No Peca”, de la cual fue cofundador, Belloso lo plasmó en líneas, en archivos de esta revista debe constar.

Coincidentemente, meses más tarde, el mandatario nayarita Ney González anunció el inicio y arranque del proyecto turístico denominado “Riviera Nayarit”, únicamente con el cambio de una letra, pues Belloso había propuesto Rivera y al final se le agregó una “i”.

El autor de estas líneas jamás se atrevió a mencionar nada, ni siquiera a sugerir que haya tenido algo que ver el nombre de Riviera Nayarit con aquella conversación de un servidor y Belloso. El último encuentro que tuve con Belloso fue en el restaurante de mi amigo Guillermo Rodríguez “El Guango”, a donde Belloso acudía muy seguido.

Ese día se llevó a cabo una asamblea ejidal convocada por la Procuraduría Agraria, exactamente el pasado sábado 29 de agosto, al terminar, Guillermo nos invitó a comer. Al cabo de tres cervezas, Belloso se emborrachó, entonces volteamos con Alberto Cisneros y le dijimos, “Belloso ya no aguanta nada, le hace daño tomar”.

Al retirarnos, nos pidió que le empujáramos su pequeño auto Chevi, para poder darle marcha…descanse en paz mi amigo…Gracias por sus comentarios al 32213 71315 o a juicio_publico@hotmail.com