Lic. Javier Durán .-
Denise Dresser, Germán Dehesa y Denise Maerker son tres columnistas muy destacados a nivel nacional, que han hecho pronunciamientos muy fuertes contra la política fiscal que el gobierno de Felipe Calderón, está implementando en contra de los mexicanos.
Denise Dresser en la revista Proceso pide a los mexicanos hablar mal de México: “hablar bien de los ríos claros y transparentes, pero hablar mal de los políticos opacos y tramposos; hablar bien de los árboles erguidos y frondosos pero hablar mal de las instituciones torcidas y corrompidas; hablar bien del país pero hablar mal de quienes se lo han embolsado.
“El oficio de ser un buen ciudadano parte del compromiso de llamar a las cosas por su nombre. De descubrir la verdad aunque haya tantos empeñados en esconderla. De decirle a los corruptos que lo han sido; de decirle a los abusivos que deberían dejar de serlo; de decirle a quienes han expoliado al país que no tienen derecho a seguir haciéndolo; de mirar a México con la honestidad que necesita; de mostrar que somos mejores que nuestra clase política y no tenemos el gobierno que merecemos. De vivir anclado en la indignación permanente: criticando, proponiendo, sacudiendo. De alzar la vara de medición”
Germán Dehesa escribe una carta al Secretario de Hacienda, Agustín Carstens para que le baje de “huevos” al pan, misma que en algunas estrofas comenta lo siguiente:
“A REGALARLES NUESTRO DINERO A ‘NUESTROS GOBERNANTES’
¡¡¡¡NI MADRES!!!
A mis 65 años de edad, he tenido ya tiempo suficiente para comprobar que no hay cambios sustanciales que avalen lo dicho por la alta burocracia.
Es decir, nuestros servicios siguen siendo de chisguete y para comprobarlo basta observar el omnioso y tornadizo comportamiento de la energía eléctrica en nuestros hogares cualquier tarde lluviosa.
Es un desastre, como lo es el campo, como lo son los hospitales rurales que, al poco tiempo de su inauguración, ya han sido saqueados y desabastecidos.
Miremos hacia la educación y de ninguna manera miramos al afable e inteligente rostro de Don Pablo Latapí, sino el de la Gordillo, esa mancha, escurridiza, deforme y acuosa, o asomémonos a nuestros corruptísimos cuerpos policiacos que ya no pueden ser mas ignorantes, más miedosos, más impreparados y más dispuestos a transar con la delincuencia”
“Junto a esto, veamos los crecientes salarios y prebendas de los diputados, senadores y toda la caterva de “los que ya llegaron”.
Ellos, no nosotros, son los únicos beneficiarios de estos aumentos que, de tiempo en tiempo, se les ocurren a los de nuestra casta dominante”, dice el prestigiado columnista del Reforma.
Ya para concluir, la periodista Denise Maerker, escribió en su columna de atando cabos: NI UN PESO MÁS. Donde expone cosas muy interesantes como las siguientes:
“Ni un peso más en impuestos si no se pone un alto al despilfarro y al abuso del dinero público del que somos testigos impotentes cada día.
“…No estoy dispuesta a pagar ni un peso más si antes no se pone un limite a la cultura del dispendio que priva entre nuestros gobernantes y funcionarios.
“Ni un peso más… si no se le pone fin a la opacidad con que los gobernadores manejan el dinero publico. No puede el gobernador de Guanajuato comprar mil hectáreas a billetazo limpio sin decirnos de que partida lo sacó y reservarse la información durante 5 años.
“Ni un peso más si antes no transparentan y controlan la forma en que los diputados se gastan y se reparten el dinero” y sigue mucho mas, pero por cuestiones de espacios hasta aquí la dejamos.
Lo realmente lamentable es que los políticos, pese a la inconformidad de la mayoría de los mexicanos con respecto al mal manejo de los recursos económicos del país, al enriquecimiento ilícito, al dispendio del poco o mucho dinero que hay, siguen con la idea de querer ensartarnos nuevos impuestos a partir del primer día del mes de enero del 2010. Lo que aunado a otros factores, debería ser motivo suficiente para que los mexicanos nos levantamos en un movimiento social que elimine a los malos políticos de sobre la faz de México, como es el caso del presidente consejero del IFE quien gasta nuestro dinero a manos llenas en cenas que cuestan hasta 5 mil pesos y se burla de los que apenas nos alcanza el dinero para comer frijoles y arroz. Y todavía se da el lujo de pedir para este 2010 la nada despreciable cantidad de $ 4,301 millones de pesos de presupuesto, solo para el pago de salarios.
Esperaremos la opinión de nuestros lideres políticos y la posición de la fracción parlamentaria del PRI a esta nueva reforma, especialmente a nuestros legisladores nayaritas, que dan pena ajena, ya que jamás se han caracterizado por hacer algo especial para nosotros, lo con nuestros impuestos les pagamos sus estratosféricos salarios.
Comentarios; guillotinakora@yahoo.com.mx