* Revelan que comandante abatido recibió ocho balazos, en tanto que los dos agentes, 10 y cuatro, respectivamente.

 ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Los cuatro policías municipales que fallecieron en el transcurso del lunes, tres de ellos abatidos a balazos y uno más al caer de una motocicleta, fueron sepultados en el transcurso de este martes.

El llorar de los familiares, de los policías, de todos, fue impresionante.

El comandante Ramón Gerardo Medina Calleros, de 48 años de edad, tuvo una misa de cuerpo presente en la iglesia Del Carmen y luego fue sepultado en el panteón Jardines de San Juan.

Ahí mismo se celebró la misa y se depositaron los restos del tercer oficial Luis Carlos Verdín Durán, de 36 años.

Mientras tanto, J. Guadalupe Haro Castañeda, de 39 años, y Macario Fernández Hernández, de 36, fueron sepultados en el panteón Jardín La Cruz, salida a Puga. Previamente se les ofreció una misa de cuerpo presente en los templos de San Francisco de Asís y El Purísimo, respectivamente.
Un informe divulgado ayer por parte de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), respecto a la emboscada ocurrida el lunes por la mañana en el libramiento carretero, señaló que el comandante Medina Calleros recibió ocho balazos en su cuerpo, en tanto que Verdín Durán tuvo 10 impactos, y J. Guadalupe Haro, cuatro.

Las deducciones que se hacen es que la patrulla inicialmente fue baleada por la parte de atrás y luego a través de su lado izquierdo. Se cree, además, que cuando la unidad fuera de control fue a estrellarse contra otro vehículo, a un lado de la carretera, el grupo agresor debió detenerse unos momentos para accionar sus armas puesto que en un espacio reducido fueron encontrados decenas de casquillos percutidos.

Se deduce que los desconocidos no se aproximaron a la patrulla, fuera de la carretera, para rematar a los agentes, puesto que ahí no se encontraron casquillos.