ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
Luego de haber sido despedido en definitiva por la empresa Coca-Cola por haber exigido el pago justo de las utilidades, y de que a base de manifestaciones públicas no logró su reinstalación, Isidoro Hernández Florentino finalmente interpuso una demanda laboral en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.
El cinco de agosto, Hernández Florentino demandó la intervención de la autoridad federal, básicamente con un punto central: que dicte una resolución a su favor para que se le reinstale como trabajador de la embotelladora, de la cual hasta el momento no exige la indemnización.
Isidoro Hernández tenía más de 15 años trabajando en la Coca-Cola, hasta que en el mes de mayo se convirtió en un personaje incómodo para la empresa, que lo vio como un peligro si crecía el ambiente de protesta por las utilidades entregadas ese mes.
Y es que el trabajador salió a las calles para denunciar la disminución de las utilidades, realizó manifestaciones y hasta generó la intervención, aunque pasajera, de Martha Elena García, entonces candidata del PRD a diputada federal, esposa de Antonio Echevarría, concesionario en la entidad de la empresa de refrescos.
Isidoro Hernández también ha demandado que Andrés Guzmán Cervantes, quien en la Junta Federal 61 funge como representante de los trabajadores, se excuse de conocer de su juicio puesto que es el dirigente sindical de los trabajadores de la Coca-Cola, y el mismo a quien responsabiliza de haber actuado en su contra, sin apoyarlo de forma alguna y, por el contrario, impidiendo cualquier protesta contra la compañía.
Hernández Florentino ha insistido en su negativa a salir de la empresa, por lo que espera que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje se pronuncie a su favor y ordene su reinstalación, hecho al que la Coca-Cola se niega y por el contrario le ha ofrecido su indemnización.
Y es que la empresa teme que Isidoro Hernández genere un movimiento de protesta interno, y que el mismo crezca.