Por: Luis Chávez López
Si la situación financiera del gobierno estatal es delicada por la limitación de recursos que maneja, pero sobre todo por el elevado endeudamiento que le heredó la administración estatal pasada, la situación hacendaria en la mayoría de los 20 municipios es critica.
Vemos los casos de los municipios de Compostela, Xalisco, Ixtlán del Río, Santiago Ixcuintla, Tecuala, Rosamorada, incluyendo Tepic entre otros.
Uno de los factores por los que los ayuntamientos no tienen dinero para invertir el mejoramiento de los servicios públicos municipales y en la obra pública, se debe a las presiones político-sindicales que les impone Águeda Galicia.
Ya ve usted, como nuevamente Águeda hace presión por el pago de supuestas prestaciones en contra del ayuntamiento de Tepic que ha cumplido con las demandas de los trabajadores sindicalizados.
Águeda presiona además a la administración de Héctor Curiel movilizando a los trabajadores de los panteones ante el supuesto fantasma de privatización de ese servicio municipal a una empresa particular.
Héctor curiel al igual que otros alcaldes siente pesada la mano reclamante de Águeda.
Lo mismo sucede en el caso de Santiago Ixcuintla donde el alcalde Pavel Jarero ha preferido llevar la fiesta en paz y pagar hasta donde le es posible.
ASESOR FRANCES.
Pero hay ayuntamientos donde sus alcaldes se quejan de la falta de dinero como El Chato Muñoz que en Ixtlán del Rio su explicación a la gente que acude a pedirle ayuda es que no hay recursos.
Sin embargo El Chato viaja mucho a Estados Unidos, se dice que para traer inversiones. Recientemente viajó a París Francia, de donde se trajo un asesor en materia ambiental para impulsar dos programas en Ixtlán.
Se trata de un programa de reforestación que vemos que se ocupa con urgencia al igual que el de separación de desechos orgánicos e inorgánicos. El Chato va al extranjero y no ha logrado traer un solo centavo pero si un asesor francés.
Otro caso es el del presidente municipal de Xalisco, Heriberto Castañeda Ulloa quien no hace obra pública, esta cruzado de brazos y tiene adeudos millonarios con proveedores y personal de confianza que no ha liquidado conforme a la ley.
Sin embargo ha sabido gestionar recursos federales para diversos programas sociales particularmente con la secretaria de desarrollo social.
El alcalde de Compostela a declarado en las últimas semanas que no son más de 55 millones de pesos los que presuntamente desvió en beneficio de algunos exfuncionarios la administración del ex alcalde Héctor López Santiago, sino que sus últimas estimaciones son 84 millones.
Así, cruzados de brazos y dedicados a otros quehaceres la mayoría de los alcaldes panistas y priistas ya no encuentran la puerta ante los reclamos de la gente que les exige obra pública y atender los programas sociales y los servicios municipales. No hay dinero pero cada tres años todos se pelean por la silla municipal sin importarles que Águeda los presione y les imponga todo tipo de prestaciones y aumentos salariales que dejan cada ves más unidos financieramente a los ayuntamientos. Así, no se puede.