Por Gilberto Cervantes Rivera, poeta de Cucharas

Según recomiendan los que saben, son tres las instituciones que jamás deben tocarse ni con el pétalo de un comentario: la Iglesia, el Ejército y el Jefe del Poder Ejecutivo. En nuestra entidad ninguno de tales poderes permanece intacto; veamos porqué. La institución de las fuerzas armadas recibió hace muy poco, un golpe demoledor con el asesinato a mansalva de dos oficiales, presumiblemente a manos de madrinas, elementos que se hicieron famosos por trabajar como halcones de lo que antes fue la Policía Judicial; hasta su nombre se creía extinguido, pero tras el sonado ajusticiamiento de esos connotados miembros del Ejército, la sociedad puso a trabajar su olfato de sabueso al máximo, después de que también se rumoró que ocho involucrados en el artero crimen, simplemente desaparecieron.

El tiempo que todo lo cura, pareció disipar las sospechas y los rumores al respecto, pero de nuevo, con la detención del padre Pepe, asesores del gobernador volvieron a confrontar el poder de la sociedad civil con el poder ejecutivo. Sépase: porque para muchísima gente, todo lo bueno y lo malo que pase, no es responsabilidad del equipo, sino de la cabeza; cosa que no solo es inexacta sino la más grande de las mentiras. Para detener al padre Pepe utilizaron los servicios de un abogado que argumenta haberlo hecho por dinero; con solo tres denuncias ante Ministerio Público, el Juez ordenó la detención de la autoridad eclesial.

El mismo martes que lo detuvieron, salió libre, pero al día siguiente, ya le estaban fraguando otro proceso y lo hicieron calentar cemento otra vez. El padre Pepe es muy amigo de la familia Echevarría, al grado de que se dice que fue el propio Toño quien pagó las respectivas fianzas, con lo cual este sacerdote goza de amplia libertad desde el sábado anterior. No había necesidad de humillar como lo hicieron, al padre Pepe, y es aquí donde los asesores del gobernador meten las manos y hasta las patas. En Santiago Ixcuintla aseguran que el trompo se lo echó a la uña, un notario al que le corre sangre asiática y tuvo que darse una gran presión por parte de la sociedad santiaguense, Julio Peraza Rincones a la cabeza, para que las autoridades terminaran el teatrito en tres patadas.

En el fiel de la balanza, Peraza metió los casos del Ney y el Pipiripau, para negociar la libertad del padre Pepe. Que se aplique la ley por parejo, exigió Peraza Rincones en una entrevista que le hicieron por la radio. La gente andaba enardecida y decidida a marchar desde Santiago a Tepic, para hacer un plantón frente a Palacio de Gobierno e incluso querían protestar frente a la penal Venustiano Carranza. Era lógico, pues se había vulnerado otra institución tradicionalmente intocable. Un buen gobernante como ha demostrado serlo Roberto Sandoval hace cambios o enroques en su gabinete, cuando uno o mas de sus asesores, lo hacen ver mal ante sus gobernados.

Que se hagan, que se hagan, reclama la prensa y la sociedad que quiere buenos resultados, está en observancia permanente para que los funcionarios de cualesquier poder, no actúen por capricho o para satisfacer venganzas personales. Con el padre Pepe se ensañaron, pues en Santiago Ixcuintla y municipios conurbados, no existe persona que pueda asegurar cosas malas del sacerdote agraviado. Él se ofreció para comercializar frijoles en mal estado y por meterse a redentor de los campesinos, los tribunales civiles que ya comienzan a juzgar también al Ejército, le aplicaron todo el peso de la ley. Nobleza obliga, los santiaguenses esperarían una disculpa por el error cometido, pero también la salida de los funcionarios involucrados, si es que no solo es uno el responsable. Porque en todo y para todo caso, las instituciones nunca fallan, son los hombres que están al frente, quienes mareados por el poder, cometen todo tipo de excesos. Es de humanos errar, pero se entra al terreno de lo divino, cuando se rectifica PALESTRAZO: ex aliados de Liberato andan concertando reuniones con el viejito; ya se dieron cuenta que solo a las moscas se les puede matar a periodicazos.