Por Jolumeca


Ixtlán del Río, Nayarit.- La otrora pujante población de Uzeta, pequeña demarcación perteneciente al municipio de Ahuacatlán, fue cuna de grandes talentos futbolísticos, los buscadores y visores de los equipos de la gran carpa dejaron de visitar esta pequeña comunidad, se acabó la era de los Tamaros, los chicles, los Altamiranos, futbolistas que pisaron fuerte la segunda y primera división, el Tamaro fue fichado por los prietos de Atlante, equipos con el que realizó excelentes campañas, poniendo en alto el nombre del rancho.


Esta fuerte sequía se debe según los viejos de la comarca aquellos que fueron parte fundamente en la carrera de esas grandes estrellas locales, que se dejó de trabajar con los jóvenes como lo hacían antes los párrocos asignados a la iglesia del lugar, y por los improvisados directores técnicos que a simple pulmón los canalizaban en este medio, los grandes selectivos de esta comunidad hacían temblar a sus similares de Ixtlán, Jala, Ahucatlan y Amatlan, por su calidad futbolera hoy han dejado de impresionar.