Por: José Ma. Narváez Ramírez.
En realidad no compete exclusivamente al Gobernador del Estado, Roberto Sandoval Castañeda, promover la cultura en su entidad, ni tampoco es tarea del propio jefe del Ejecutivo hacer entrega simbólica del programa a realizarse en el Festival Amado Nervo del presente año, con solo darle el visto bueno lo echa a andar. Sería labor de titanes (por ejemplo) el efectuar la obra pública, los trabajos de pavimentación, de hacerle de agricultor, de pescador, de destapar drenajes, de recolectar basura, de atender a enfermos, de educar etc., etc. En lugar de poner sobre la mesa los programas a desarrollar y aprobarlos en equipo.
Curiosos se verían El Toro González Curiel, haciendo los Alebrijes que confeccionan estupendamente las huestes de arte y cultura de su ayuntamiento, o Pavel Jarero macheteando la maleza en los parques y jardines.
Promover la cultura por todos los ámbitos de la entidad, corresponde al titular de la Secretaría y a nadie más; los municipios cuentan con una dirección que es autónoma en esta rama; por escaso que sea el presupuesto para efectuar esa delicada y muy importante responsabilidad, y rodeándose de gente capaz y eficiente para realizar este trabajo es lo ideal; no será con personal novato en esas cuestiones ni escatimando sueldos y comisiones como se logre el éxito. También se supone que debe de coordinarse con las direcciones afines y los representantes de las autoridades –en las zonas correspondientes-.
Porque sucede que en esta dependencia estatal, pusieron a una joven un tanto inexperta, que en lugar de rodearse de gente instruida en esos menesteres –para aprovechar su experiencia-, le dio por despedir a quienes estaban haciendo un buen papel, creyendo que lograría obtener un éxito igual o parecido al que en un principio conquistó el primer titular de esa naciente dirección: Sergio Eugenio García. Hizo lo mismo con los representantes de las diversas artes, y con los que ocupaban puestos en algunas dependencias a su cargo, quedándose con unos cuantos de la anterior dirección, y colocando en los puestos a jóvenes francamente ineptos. Tenemos entendido que para ahorrar.
Tal vez la persona que sostiene en el puesto a la señora Catalina Ruiz, actual secretaria de Cultura, tuvo confianza en ella por considerarla una estupenda alumna de la escuela de música para jóvenes, pero no para llevar las riendas de esa dirección, porque no ha sido así -según la opinión general de las personas afines a la cultura, ya que coinciden en que se debe reflexionar en colocar en ese sitio a alguien más preparado, que conozca a fondo la problemática cultural de Nayarit y que acepte que en este cargo debe de importar la humildad, la sabiduría y el entendimiento de que la cultura tiene que llevarse al pueblo, en primer lugar: de abajo hacia arriba-.
No es brindando conciertos o presentaciones compuestos por artistas extranjeros -en su principal programa- como se culturiza a nuestra gente. (Eso solamente se lo aprueban los barberos y los malinchistas). Porque pueden tener un éxito rimbombante en lo que se refiere a invitación, pero muy triste es contemplar el fracaso de la poca asistencia al evento, o de ver que son los mismos de siempre los que acuden a el. Esos espectáculos son magníficos de parte de los patrocinadores, en estos casos: CONACULTA, y se les agradece, pero mejor sería que se ocuparan de mandar los dineros que gastan, para incrementar el exiguo presupuesto con que cuenta la Secretaría de Cultura – y sus afines- para promoverla en el estado.
Todo esto expresado, salvo la mejor opinión de los titulares en el Gobierno, pero cuando se trata de promover la música clásica, por ejemplo, no creemos que haciendo escuchar las obras de los grandes maestros a nuestra gente, es como se logrará introducirla –por más excelsas que sean- sino que es poco a poco, metiéndola bajo un programa específico, como se acostumbrarán a oír y entender los compases y ritmos de esa música tan hermosa. Algo parecido a un programa radiofónico que se proyecta en los espacios oficiales de Orizaba, Veracruz, explicando al radio-escucha los beneficios que trae consigo. Y de pasada, con todo respeto, el personal que labora en la red, se dedica a promover la cultura y el arte, la problemática ciudadana, no a difundir las notas policíacas y políticas específicamente, para eso están los medios.
Por lo pronto tráiganle bandas de ruidosa música y estridentes sonidos, con letras muy pegajosas pero corrientes, y el grueso del pueblo se las recibirá con todo el agrado del mundo. Igual en el Teatro y demás Bellas Artes hay para todos, dijera el Cora Marismeño, pero lo que importa es irle ofrendando calidad.
Está bien que después de que México siga festejando con bombo y platillo su primer Medalla de Oro en el Fútbol Olímpico, y haya conquistado ondear su Bandera y hacer escuchar su Himno, a nivel mundial, hoy lunes asista a la presentación del programa para el Festival Amado Nervo, y qué bueno que distraiga al señor Gobernador de sus funciones para darle un toque de especial importancia, en un lugar como es el Museo Emilia Ortiz de Tepic, Nayarit.
Control Señores Control Vamos dándole el interés que se merece el pueblo nayarita llevándole la cultura en pequeñas dosis pero seguidas, gastando el presupuesto en él y no en las personas que ni son de aquí y nomás vienen a llevarse los dineros que le corresponden por derecho. Hay que proyectar primero en nuestra entidad y después en la capital de la República. Sí se puede y se debe. El Gobernador va a tener, en su oportunidad, que poner los puntos sobre las íes, en lugar de dejarse llevar por el canto de las sirenas –y sirenos que han tomado a punta lanza la secretaría en cuestión
(Líneas. Tel. 311- 158-66-55).