José María Castañeda


SANTIAGO.- Una batalla campal de suscitó en el poblado de Puerta de Mangos donde los machetes y las armas de fuego alarmaron a los habitantes del progresista poblado por la magnitud del hecho de sangre.

El reporte que tenemos de parte de la dirección de seguridad pública fue en el sentido de que el pasado lunes alrededor de las 14; 30 horas personas de ese poblado llamaron a la policía municipal ya que la histeria hacía presa a algunas amas de casa al ver que los hermanos Sandro y Félix, de apellidos Hernández García, de 33 años y 21 años de edad respectivamente se enfrentaban a Eliseo Tapia Díaz de 53 años de edad. En el reporte de hechos por parte de la dirección de seguridad pública se señala que al llegar las patrullas de la DSPM se percataron en una Caravan cuyas placas se omiten debido a la premura del caso, esta circulaba a exceso de velocidad por lo que al marcarle el alto se percataron que en el interior viajaban los hermanos Hernández García, presentando Sandro , una herida producida por arma de fuego, sin precisar en qué parte del cuerpo, mientras que Félix, exhibía una herida en el pulgar de la mano derecha misma que le fue hecha con un afilado machete.


Por su parte al arribar otra patrulla al sitio donde se protagonizó la confrontación física se encontraron a Eliseo Tapia, con una herida en la cabeza producida con un machete, arribando en ese momento el personal de la policía Nayarit, quien se hizo cargo del asunto, trasladando en las camionetas de la corporación a los hermanos Hernández García a la sala de urgencias del hospital civil de esta ciudad mientras que a Eliseo se le trasladó a la sala de urgencias del seguro social, es de hacer mención que los participantes en esta riña, quedaron a disposición del agente del ministerio público del fuero común, quien finalmente será quien se encargue de dilucidar la responsabilidad que hayan tenido cada cual en esta riña colectiva asimismo indagaran las causas que tuvieron para protagonizar esta confrontación donde las armas de fuego ladraron y los afilados machetes, sacaron chispas esa calurosa tarde de verano, pendientes.