Por: José Ma. Narváez Ramírez.

El Rompimiento de la Feria Nacional de Primavera de Santiago Ixcuintla, tuvo en su reciente fecha, el rotundo éxito que año tras año viene sosteniendo con el respaldo de las multitudes de gent, que se da cita en esa cabecera municipal para celebrar –como mandan los cánones, y se ha hecho tradición- el inicio de la fiesta máxima del pueblo nayarita a todo lo largo de las calles principales de la ciudad, donde las personas se reúnen un poco tiempo antes de la medianoche para extasiarse contemplando el desfile de los carros alegóricos y las comparsas, los caballos conducidos por verdaderos charros que manejan diestramente las riendas, y los hacen bailar al son de la banda y el mariachi entre los gritos de júbilo del pueblo, que se agolpa a su paso y se une a la baraúnda, al jolgorio, a la alegría de la marcha que los aturde de contento, y los hace danzar y disfrutar de un espectáculo único en su género, que ha querido ser igualado en otras tierras pero que no se le acerca a esa explosión de bullicio popular.

Y en ese marco que semeja a un maremágnum ensordecedor y lleno de luz, estaba un veterano de estas lides, tomando fotos y video frente a la esquina de la gasolinera Rodríguez, entre la diversidad de manifestaciones de contagioso regocijo, entre las apreturas de la gente que trataba de acomodarse al paso de los carros adornados, cuando de pronto vio venir a una señorita ricamente ataviada que a duras penas solicitaba que uno de los jinetes la condujera hacia donde iban presidiendo el desfile los carros alegóricos

Ninguno de los de a caballo le hacían caso a la hermosa dama que al borde del llanto, desesperadamente les suplicaba la llevaran al encuentro de su objetivo (que en esta situación se asemejaba al inicio del inmortal poema: Guadalupe La Chinaca de Amado Nervo, en busca de su ranchero Pantaleón. Las gentes que circulaban al rededor de la escena le exigían a los jinetes que la llevaran al encuentro que ella les pedía con insistencia, hasta que por fin salió del grupo un caballero que ofreció su montura para efectuar la persecución.

Con una agilidad pasmosa, trepó la señorita a la jineta delante del charro y arrancaron caracoleando entre la gente para ir a dar alcance al carro cerca de la esquina Hidalgo a la altura de con Chávez.

Contemplar esa emocionante escena, llenó de alborozo al veterano, que contagiado del júbilo que provocaba entre la abigarrada multitud la aguerrida muchacha sobre el educado penco que manejaba con extraordinaria pericia el charro, fue lo que hizo recordar el anterior trabajo del vate Amado Nervo, imaginando que de esa manera había hecho el ansiado viaje hacia el encuentro, aquella Chinaca de la poesía.
Cuadros como este son los que le dan ese sabor provinciano y ranchero a nuestra fiesta, que por lo demás resultó brillante en su desfile de carros, comparsas, caballos y gente que entre los sonidos de la música de banda y los mariachis, -entre caminata, bailada y pisteada- fueron muy aplaudidos por las personas que contemplaron desde los domicilios por donde iban pasando, y se achisparon con los maravillosos espectáculos que les ofrecían.

Nuestro jovial testigo de lo anterior, no fue otro que don Chencho Ornelas, de Puerta de Mangos, cuasi fundador y organizador de la fiesta en ese poblado, desde la elección de las reinas hasta la celebración de los Juegos Florales, los bailes, la quema del castillo y del toro de once, y de las famosas chimichangas que en aquellos tiempos eran muy graciosas y llenas de creatividad.

Hoy Puerta de Mangos, inicia su fiesta anual en honor de San Isidro, también tiene su rompimiento este día, y la coronación de la Reina será tres días antes de la fecha del cierre del evento, que es el día 15, en que se festeja el Santo Patrono que mueve las aguas y pone el sol

Y le enviamos un cordial saludo y una felicitación al Sr. Ornelas, por haber escogido el carro de las garzas, como el mejor de los confeccionados por don Rigoberto Lewis, el artífice de los carros alegóricos de la costa del Pacífico, en especial del puerto de Mazatlán.

Control Señores Control Que sigue la fiesta en grande Ayer fueron los Florales y la Coronación de la Reina Aunque no haya lana y salgan mochos los pagos Pero las Fiestas de Santiago en honor del Señor de la Ascensión, vuelven por sus fueros

(Líneas. Tel. 311 158-66-55).