Por: José Miguel Cuevas Delgadillo
La infidelidad conyugal es un tema muy importante para las familias nayaritas, ya que se ha convertido en una acción normal que está invadiendo infinidad de hogares. La crítica actual a la fidelidad puede sintetizarse en una pregunta: ¿Valdrá la pena comprometerse para toda la vida con una persona, si la vida es incierta y está llena de cambios? ¿Cuál sería tu respuesta? Sí es posible comprometerse fielmente con una persona para toda la vida. En primer lugar, por los valores que nacen del amor sincero y razonable; y segundo, el compromiso ya que todos los seres humanos tenemos la capacidad de cumplir con lo prometido. En este sentido, el amor natural, que es el amor con el que todos los seres humanos nacemos y practicamos en nuestras relaciones, tiene tres propiedades muy importantes a saber: la exclusividad, la unidad y la eternidad.
1º Exclusividad: Esto no tiene que ver con cuestiones de raza, de cultura o de religión. La exclusividad es simplemente que toda persona cuando se enamora de otro ser, desea compartir únicamente con esa persona momentos y experiencias de vida. El hombre quiere a su novia para él, y a su esposa para él, lo mismo que la mujer quiere a su esposa para ella. Pondré un ejemplo, supongamos que antes del matrimonio, en una relación de noviazgo, el novio le dice a su novia: Hoy saldré de viaje a Cancún. Voy a estar con tres amigas mías allá, y voy a salir con ellas ¿Cómo se sentiría la novia? ¡Mal! Porque ella siente que el amor de él es exclusivo para ella. 2º La Unidad: La pareja sabe que hay unidad entre ambos y no quieren separarse. Cuántas veces te habrá sucedido a ti antes de casarte, si estabas enamorado de la que hoy es tu esposa, que había dificultad para separarse, y a veces en la puerta de su casa todavía seguías platicando un rato con ella; había unidad. 3º La eternidad: Quiere decir para siempre. Es obvio que toda mujer y todo hombre que se comprometen en amor, lo deciden para siempre, no lo ven a corto ni a mediano plazo. Ellos esperan estar juntos siempre. Por lo anterior, la fidelidad es algo natural en la relación matrimonial de marido y mujer.
Hoy en día la fidelidad sufre ataques, a través de las películas que enaltece la infidelidad, novelas que a diario transmiten actos abiertamente estableciendo que la infidelidad es normal. Todo ser humano que quiere preservar su matrimonio íntegro necesita ser sumamente prudente. Esto significa que debe ser muy cuidadoso en todas las áreas que rodean a su matrimonio. Por ejemplo, un hombre que acostumbra después del trabajo, cansado, irse a tomar un café con la secretaria o una compañera de trabajo, y le empieza a contar las intimidades de su matrimonio y los conflictos con su esposa, después estará tomando ese café cada 15 días y finalmente llegará a una relación amorosa. Por eso se requiere la prudencia, y no exponerse a una relación que pueda terminar en traición contra su esposa. Muchos de los matrimonios deben entender que la palabra fidelidad es para siempre y significa que cada cónyuge será fiel al otro en ese amor que se guardan mutuamente. ¿Cómo podemos saber entonces que la fidelidad es necesaria? Primeramente, la razón nos lo dice. A nadie le gustará que su esposa ande en romances con otro hombre. Inclusive la conciencia testifica de ello. La mayoría de los adúlteros se esconden al cometer este acto porque saben que no está bien. Si no hubiera reprobación de la conciencia a tal acto, los adúlteros podrían exponerse a la luz del día y aún comentárselo a sus esposas o esposos. Hasta la próxima. Conferencista y Terapeuta Familiar. Consultas Celular 311 136 89 86.