Por: Claudia Isela Hernández

Y bien, la Semana Santa ya pasó y para San Blas también pasó la mejor oportunidad de lucir bien con los turistas y por supuesto tratarlos excelentemente para que regresen a este paradisiaco puerto histórico y naturalmente bello.
Quien no aprovechó estos pocos días en la mejor temporada anual que San Blas tiene, seguramente se dará de topes porque es algo más que solo quedar bien como dije antes, es más que eso, es dar calidez humana al visitante y eso por supuesto es la mejor carta de presentación para quien visita un lugar, así pues tendremos más gente en otras temporadas que sean precisamente la Semana Santa.

Hoy máxime que las autoridades están haciendo lo propio en imagen y seguridad (porque se notó y bien), no se puede dejar de tratar como en casa a los viajeros por supuesto esmerando hasta en el menor detalle. Un diez se sacan las autoridades municipales, pues aunque prácticamente no descansaron, realmente se dejó ver que las pilas las traían y bien puestas, como Protección Civil, Seguridad Pública y Tránsito local, aunque de estos últimos hubo uno que otro cara fea para el turista, pero superaron en mucho la atención grotesca y muchas veces trácala que comúnmente es evidenciada por hacer su agosto con los turistas.

En la misma sintonía se trabajó con orden salvaguardando la seguridad de quienes tuvieron a bien agasajarse estas vacaciones en San Blas, el número de gente fue bastante y hubo un día que no se podía caminar sobre la plaza principal, sin embargo es una verdadera alegría saber que nuestro municipio, por lo menos unos días más gracias a esta temporada tendrá economía revolvente.

Lo peor fue que varios excursionistas en muchas ocasiones no obedecieron a la autoridad ni por su propio beneficio, mismos que hicieron del trabajo de los correspondientes mucho más tedioso, porque transitaban en motocicletas sobre la bahía poniendo en riesgo a los demás y arriesgando asimismo su libertad de haber cometido algún crimen imprudentemente; o bien quienes nadaban hasta en lo más profundo o muy cerca de escolleras, lugares claro esta de riesgo latente. Afortunadamente no pasó a mayores y el saldo fue blanco en Semana Mayor.

El agua fue el factor que siempre es importante dado el inmenso número de personas que la necesitan y aunque lamentablemente una de las maquinas de bombeo del agua potable que abastece la zona de playa se averió, todo se regularizó satisfactoriamente con el apoyo de los bomberos estatales; pero hay un pero, lo que no se sabe es porque aunque les proporcionen viáticos a estos elementos del estado y claro está el salario, tengan que solicitar comida a los restauranteros y por cada abastecimiento suponiéndose que es para gastos de combustible. Habrá que preguntar a la autoridad correspondiente sobre el tema que parece muy interesante.

Por lo demás salvo algunos accidentes viales los cuales en saldo arrojaron solo heridos, todo se dio en los términos normales como embotellamientos que anualmente se dan también por el gran volumen de vehículos, pero que igual fue tratado de manera ágil por tránsito estatal y del municipio, los cuales afortunadamente se pusieron en la misma sintonía con los demás servidores públicos para sacar adelante los días santos, realmente merece ser reconocido su esfuerzo en conjunto ya que formaron un gran equipo por lo menos aquí en el municipio de San Blas, por cierto si aún no conoce este bello Puerto, no sabe de lo que se pierde, seguramente querrá volver.