Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Como mujer, le han cargado la mano a Josefina Vázquez Mota, y en lugar de darle cuando menos esperanzas, le dan duro y a la cabeza, pero la señora no se arredra y arremete con fuerza, mientras que Peña Nieto va montado en cuaco de Hacienda, haciendo ver al Peje (el hombre del eterno cambio que nunca llega) muy pequeño y borrando a los demás calientes Lo que avizora un futuro similar al presente en lo que respecta al nefasto saqueo -mal disfrazado de falso progreso- y cruel abuso que está sufriendo nuestra gente. La señora JVM es el negrito del tiro al blanco de la feria A causa del riondo Calderón, y a pesar de que pertenece a un partido francamente furris, como todos los demás, tiene ante sí la oportunidad de cambiar de táctica y hacer valer su candidatura.
Héte aquí que el Cora Marismeño, en un alarde de alta política y haig cacumen, sin querer adueñarse del eterno te lo dije le envía a doña Josefina Vázquez. Mota la siguiente fórmula mágica, amparada por los chamanes sagrados de la sierra del Nayar.
Doña Chepina:
En vista de que los asesores de su partido la estaban envolviendo en un berenjenal de metidas de pata y usted atinadamente los defenestró del cargo, yo le sugiero en forma respetuosa y encarecidamente cortés, que le brinde a la ciudadanía –con acta firmada ante un Notario Público (si lo encuentra) que de fe, esperanza y calidad-, que si el voto le favorece y haga llegar a la Presidencia de la República a una dama, ésta se comprometa a bajar en un 60%, de una vez por todas –y sin mentiras-, los sueldos de los individuos que integren su gabinete y a los equipos de trabajo de gobernadores del país, así como también los altísimos salarios de los senadores y diputados, presidentes municipales, regidores, síndicos y funcionarios de gobierno federal, estatal y municipal. Igual compromiso hará con los impuestos y con las componendas de los cuerpos policíacos, los judiciales, miembros del Ejército y de La Marina, que se les encuentre cualquier asomo de corrupción, -vulgo: Que estén involucrados con la mafia-, porque al que agarre la ley (cuico o funcionario) con nexos narco-sicarios, se le aplicará (como usted señaló) la pena de muerte. Igual obligación debe contraer con el país, de aumentar en menos de un año de gobierno los salarios mínimos a un promedio global de 200 pesos diarios, (si se puede más, no le hace, ¡Mejor pa´Ginio!), porque los trabajadores mexicanos ya están a punto de reventar por la extrema explotación, y aplicar la ley como manda nuestra pisoteada Carta Magna, contra todos los bancos, asociaciones directas o indirectas que practiquen cualquier forma de agiotismo, -pues ya nos tienen en calidad de muertos de hambre por tratar de pagarles los intereses que no los préstamos-, así como también asumir la responsabilidad de hacer una verdadera limpia en los ramos educación y salubridad, para evitar los falsos mentores y aleves líderes de pacotilla, (Como Elba Esther Gordillo y algunos más), y sacudir del presupuesto a los dizque trabajadores que en estas instituciones hacen lo que les pega su gana, menos laborar. Igual debe hacer con los burócratas flojos que han encontrado su modus vivendi en la sinecura y viven en calidad de chupópteros. La educación será laica, pero se combatirá a aquellos que enarbolen los pendones religiosos para no amar a su prójimo como así mismos y estén fregando a los demás ostentando ser creyentes, gracias al azuzamiento satánico de sus pastores. Se unirá a la petición de Greenpace para que el Gobierno de México, cumpla su verdadera función de proteger el ambiente y los litorales de nuestro país, y defender el arrecife de Cabo Pulmo, eliminando definitivamente ese proyecto hotelero, así como otros relacionados con presas. Y esto será el primer año, ya veremos qué sigue, pero todo lo que haga, doña Chepina, será por favorecer a su pueblo -no a un atajo de rateros- y demostrarle que gobernará como presume: Con la faldas, pero bien puestos los pantalones. He dicho. El Cora Marismeño.
Control Señores Control Esto tal vez (y con toda seguridad) sea tomado a chunga por los acarreados, barberos, jumentos y apoderados del poder, pero qué bueno sería que les saliera al paso una hembra que les parara el alto de una vez por todas Aunque su mismo partido, retrógrado recalcitrante no se lo autorizaría.
(Líneas: Tel. 311-158-66-55).