Por Fernando Gutiérrez Meza
Mientras que el presidente municipal de Tepic Héctor González Curiel hace un esfuerzo en mejorar los servicios públicos que de acuerdo a la Constitución debe proporcionar a los ciudadanos, sus inútiles y torpes funcionarios hacen lo contrario, y parecen gozar haciendo que el edil capitalino quede en mal con la confiada gente que en el proceso anterior le dieron la confianza que los gobernara.
Solamente la compañera de viaje del presidente lo entiende, me refiero a la señora Elizabeth Rubalcaba, dama que desde el 17 de septiembre en que tomó protesta como titular del DIF en Tepic, viene actuando en serio y al cien en la responsabilidad que significa el desarrollo social, mientras que en su mayoría los -gatos- de las distintas áreas municipales les vale un cacahuate.
Los funcionarios se sienten intocables, sabedores que las recomendaciones de quienes los impusieron valen, aunque posiblemente no tanto como la palabra del edil, al que cuando lo harten les dará una patada y los mandara a la calle; pues se sabe que analiza el gabinete y en cualquier momento rodaran cabezas.
De acuerdo a fuentes fidedignas hay dos prospectos de ser corridos en cualquier momento, esos tienen nombre y apellido y se trata de Jhony Osvaldo Vera González de Obras Públicas funcionario que trabaja entre sí con el SIAPA en la misma frecuencia, pues en tanto los del Agua Potable a diario destruyen las calles para cortar el servicio, mientras que el de Obras Públicas le hace al sordo en arreglar, esa se llama coordinación pura.
Para muestra se tiene un hermoso botón, desde hace días abrieron un poso en la calle Lerdo esquina con Zacatecas y es hora que ninguna de las dos instituciones se ha tomado la molestia de taparlo, seguramente esperan que se registre un fatal accidente o la caída de un anciano o invidente de los muchos que pululan diariamente por esa zona.
Es vergonzoso que ese hoyo de medio metro se localice a cuadra y media del Ayuntamiento de Tepic, en el tan cacareado centro histórico de la ciudad, y que ninguna autoridad tome cartas en el asunto, o quizá más de algún inútil funcionario municipal de esos que diario andan en los carros ya lo vio, pero poco le intereso reportarlo a las instancias correspondientes.
Sería bueno que funcionarios del Ayuntamiento de Tepic, le pidieran prestado un puño de grava y ese pegoste negro que llaman chapopote, al Secretario de Obras Públicas del gobierno estatal, Jany Ramírez Ocampo, quien seguro les echará la mano y con suerte hasta también les preste empleados y hagan el trabajo, para que los inservibles del gobierno de Tepic no se agiten o vayan a sufrir una quemadura solar, al considerarse una bola de delicaditos que no quieren ensuciarse los zapatos-
Desafortunadamente con ese tipo de -gatos- de alcantarilla tiene que arrear el alcalde de Tepic, Héctor González Curiel, que pareciera estar atado de mano con tantos recomendados y protegidos políticos.