Por Óscar Verdín Camacho

La adaptación de una sala de primer contacto con pacientes recién ingresados al Hospital General, conocida como triaje, continúa en lo que hasta hace unas semanas era el comedor para los trabajadores, con lo que se pretende evitar el hacinamiento de enfermos, una situación grave que se ha mantenido en los últimos años.

En estos días, albañiles y técnicos trabajan en la adaptación de la citada sala, levantando nuevos muros, colocando el piso o líneas para el suministro de oxígeno y otras sustancias propias de hospitales.
El pasado 28 de febrero, se publicó aquí, el director del nosocomio Gerardo Parra Ibarra explicó que se pretenden colocar al menos 10 camillas y un consultorio para frenar el amontonamiento de pacientes en el triaje que, junto con el área de urgencias, presentan una situación crítica.

EL AGRAVIO CONTINÚA

Es el martes 27 al mediodía. Cuatro mujeres comparten un estrecho cuarto –donde actualmente está el triaje- con un hombre, posiblemente mayor de 60 años.

Hay una señora de 82 años de edad en una camilla, acompañada de su hija que, dice, la habían llevado el domingo 25 pero no la atendieron. Y regresaron el martes.

Una mujer joven no alcanzó camilla y ocupa una silla. Cuenta que trae piedras en el estómago y que el dolor es intenso. Espera que haya espacio y que la operen. Otra señora, también en una silla, tiene un padecimiento en el hígado.

Hace rato se dio de alta otra paciente. Se fue sin atención. Aquí también estaba, indica la cuarta mujer, recostada en camilla.

Así, en tanto no esté concluida la nueva sala, continuará el amontonamiento de enfermos de recién ingreso.

Y mientras tanto no hay avance alguno para proceder, por parte del Gobierno del Estado, contra ex funcionarios de la Secretaría de Salud presuntamente implicados en millonarios desvíos de dinero que ocasionaron, precisamente, la crisis de espacios y medicina en hospitales.