Por: Juan Fregoso

Línea Crítica ha estado señalando las irregularidades en que vienen incurriendo algunos funcionarios públicos en la actual administración municipal, en el sentido de que no se pueden desempeñar dos cargos al mismo tiempo, porque esta situación viola flagrantemente el artículo 35 de la Ley Municipal para el Estado de Nayarit.

Esta columna reproduce por enésima vez el citado artículo que dice textualmente: En el desempeño de los cargos municipales los integrantes de los Ayuntamientos atenderán a los principios de racionalidad, austeridad y disciplina del gasto público municipal, estando impedidos para desempeñar otro empleo, cargo o comisión pública de la Federación o del Estado por los que perciban remuneración, salvo que medie licencia debidamente autorizada por el Ayuntamiento, a partir de la cual quedarán separados de sus funciones. Se exceptúan de los impedimentos anteriores las actividades docentes, literarias o de beneficencia.

Aquí mismo, se ha señalado el caso más emblemático de esta anormalidad que se viene dando en ciertos funcionarios, como el del profesor César Guadalupe Cedano Sánchez, quien funge como subdirector de la escuela secundaria Leyes de Reforma y al mismo tiempo se desempeña como regidor del actual Ayuntamiento, percibiendo dos sueldos, ya que como regidor gana 30 mil pesos mensuales, aparte de lo que devenga como subdirector. No obstante, a las denuncias hechas no solamente en esta columna sino también en otros diarios de circulación estatal, específicamente en el diario Express de la ciudad de Tepic, César Guadalupe Cedano, no ha sido tocado ni con el pétalo de una rosa, pasándose por el arco del triunfo el mandato de la ley municipal para el estado.

El asunto, no se limita exclusivamente a este señor sino que se extiende a otros funcionarios que se encuentran en la misma situación, tal es el caso de la señora María del Socorro Villa Flores, quien sin tener ninguna clase de estudios se ostenta presuntamente como administradora estatal de salud en el municipio, así como de bibliotecaria, es decir, que el estado le paga aproximadamente la cantidad de 12 mil pesos quincenalmente, mientras que el municipio le da entre 4 a 6 mil pesos por quincena, por lo que sumadas dichas cantidades, doña Socorrito, como es conocida, percibe por quincena algo así como 18 mil pesos, lo que contraviene el principio de racionalidad, austeridad y disciplina del gasto público municipal que prescribe la ley antes invocada.

Lo grave del caso, es que en estos momentos el Ayuntamiento tiene congeladas dos cuentas bancarias en Banamex, por la cantidad de 2 millones y medio de pesos, que tiene que pagar en cumplimiento al mandato judicial ya emitido, como acertadamente lo dijo el regidor y abogado, Raúl Escobedo Sánchez, en reciente entrevista concedida al columnista. Por tanto, es evidente que las finanzas de la actual administración, se encuentran completamente deterioradas, extremadamente frágiles como para estar pagando sueldos estratosféricos a estos señores que seguramente cuentan con el respaldo de alguien muy poderoso o influyente, pues sólo así se explica que ocupen dos cargos públicos simultáneamente, y perciban dos jugosos salarios que cimbran el andamiaje financiero del Ayuntamiento.

Línea Crítica, entrevistó al tesorero municipal J. Jesús Ramos López, quien expuso que las cuentas congeladas corresponden al Fondo III, referente a la infraestructura municipal, es decir, mediante la cual se lleva a cabo la obra pública, pero además de esta cuenta—confió el tesorero—hay otra perteneciente a la cuenta corriente, la cual permite manejar los recursos para el pago de nómina.

El tesorero, detalló que esta situación es realmente grave porque puede ocasionar que, efectivamente, en un momento dado no se pueda cubrir la nómina de los trabajadores, como tampoco satisfacer los adeudos que el Ayuntamiento tiene con diversos proveedores, incluso, ni siquiera adquirir el combustible que necesita el parque vehicular con que cuentan las diversas dependencias, háblese de seguridad o de Obras Públicas, así como de algunos otros rubros que se verán afectados como consecuencia de la congelación de cuentas bancarias, comentó en tono preocupante el funcionario, quien para colmo, señaló que la deuda global ronda los 24 millones de pesos, por lo que el Ayuntamiento está prácticamente hipotecado por lo menos durante los próximos cinco años.

En este contexto, es inconcebible que tanto César Guadalupe Cedano, como María del Socorro Villa, estén cobrando doble sueldo sin reparar en el grave daño económico que se le está ocasionando al pueblo de Acaponeta. Es probable que gracias al pago excesivo que recibe este par de funcionarios la obra pública y la prestación de los más elementales servicios públicos, se vean estancados en lo que resta de este gobierno, pero esto no parece importarles en lo más mínimo a estos señores, que solamente se preocupan por sus intereses personales y no por el bienestar de la sociedad, la cual demanda una mejor calidad de vida, lo cual sólo puede darse a través de los dineros públicos, ya que sólo mediante su empleo adecuado pueden mejorarse los servicios públicos.

Así pues, se requiere que el gobierno municipal como el estatal, pongan más atención en este tipo de problemas, esto es, un Estado y un Ayuntamiento endeudados hasta el cuello, no pueden darse el lujo de permitir que algunos funcionarios estén sangrando las arcas públicas en perjuicio del pueblo. Por consecuencia, cabildo debe asumir su responsabilidad y hacer valer la ley, la solución está en sus manos, basta conque se sienten a deliberar minuciosamente el asunto de la duplicidad de funciones de estos servidores públicos, que no tienen ningún derecho de estar destrozando las finanzas públicas, en resumen, se les debe de exigir que se hagan cargo de un solo puesto, porque al fin de cuentas, es obvio que no pueden cumplir con dos trabajos, a menos que tengan el don de la ubicuidad, lo cual es imposible.

En fin, de no corregirse estas anomalías, será el pueblo—que no tiene ninguna culpa—el que sufra las consecuencias, dicho de otro modo, no habrá obra pública, el servicio de agua potable, seguridad pública, recolección de basura, entre otros, se verán seriamente afectados ante la insensibilidad y valemadrismo de estos funcionarios que sólo están engrosando sus cuentas bancarias personales, con el saqueo criminal del erario público.