Por: Juan Fregoso
El pasado lunes, el precandidato del PRI a diputado federal por el 1º distrito, Juan Manuel Rocha Piedra, sostuvo una reunión privada por la calle Jalisco, número 35, donde se reunió principalmente con los operadores políticos, presidentes de seccionales, algunos regidores y un escaso número de amas de casa que fueron invitadas por los promotores del voto. En la cónclave secreta destacó la presencia como invitado de honor del presidente del CDM del Partido Revolucionario Institucional, Josué Rodríguez Sánchez, quien dio la bienvenida al aspirante Juan Manuel Rocha Piedra.
Las redes de Líneas Crítica, informaron que el discurso del ex presidente municipal de Rosamorada, Juan Manuel Rocha Piedra, se perdió en vaguedades, como tratando de simular el verdadero objetivo de su visita. En realidad, Rocha Piedra no solamente vino a promover su candidatura, sino también la del precandidato a senador, Manuel H. Cota y a Enrique Peña Nieto, aspirante a la presidencia de la república.
En lo concerniente a su persona, Rocha Piedra deslizó un soberano dislate que bien pudo haber omitido por salud propia. Rocha se dio un tropezón al admitir que a pesar de ser de la zona norte es un ilustre desconocido, como así se lo hizo saber a una señora que le preguntó: ¿Así que usted, es Rocha Piedra?, el interpelado respondió: Si, señora, yo soy Juan Manuel Rocha Piedra, para luego ilustrar a aquella mujer que él era originario de Rosamorada, de donde fue presidente municipal y posteriormente diputado local.
El precandidato priísta, también señaló que es de origen campesino, que nació en ranchito perteneciente al municipio de Rosamorada. Evidentemente, tal aseveración tuvo como propósito infundir en el ánimo de los presentes que es un hombre sencillo, conocedor de la problemática del campo. Por cierto, Rocha es—si no me equivocó—presidente sustituto de la CNC, cargo que concluye en noviembre de 2012.
El asunto, es que pese haberse desempeñado como alcalde de su tierra natal, diputado por el 1º distrito electoral y haber ser dirigente de la Confederación Nacional Campesina, la situación del agro no ha mejorado mucho, puesto que aun existe el problema de la comercialización y el nefasto coyotaje, los precios de los productos agrícolas siguen dando lástima, lo que demuestra que el hoy aspirante a diputado federal no ha podido cumplir con las expectativas de los hombres del surco, los cuales se debaten en la miseria más espantosa y que a muchos los obliga a emigrar al extranjero en busca de mejores oportunidades.
Sin embargo, Rocha Piedra presumió en la reunión mencionada que ha ido a Estados Unidos, donde ha contactado con muchos mexicanos, los cuales le han manifestado su reconocimiento por los puestos que ha desempeñado. Probablemente esto sea cierto, pero lo que no saben los migrantes es que el papel que ha representado en todos los cargos públicos que ha tenido este señor, ha sido mediocre, tanto como presidente municipal como diputado local, y hasta como dirigente de la CNC, ya que en realidad Rosamorada adolece de muchas cosas, los servicios públicos no fueron atendidos debidamente cuando Rocha Piedra fungió como presidente, y esto lo dicen los rosamorenses.
Mientras que como legislador no hizo más que levantar el dedo, porque no fue capaz de presentar una iniciativa de ley que favoreciera a sus hermanos de clase, la prueba está, insisto, en el alto índice de campesinos que continúan yéndose a trabajar a los Estados Unidos, fenómeno que no se siguiera dando si Juan Manuel Rocha Piedra, hubiera hecho bien las cosas, pero con todo y esto, el señor ahora quiere ser diputado federal.
En su discurso cantinflesco, lo único coherente que dijo fue cuando se refirió al candidato presidencial. Rocha Piedra apostrofó en un tono que pretendió ser convincente: Sólo nos falta la gran corona de la victoria de México, la gran medalla, en alusión a la presidencia de la República, por la cual contiende Enrique Peña Nieto, amigo personal de nuestro gobernador, se ufanó el dirigente campesino. Y terminó su trillada arenga con un ¡Viva el PRI! ¡Ah que don Juan Manuel Rocha!, no cabe duda que a pesar de su larga trayectoria política, ni siquiera ha aprendido a hilvanar un discurso capaz de conturbar las conciencias de los nayaritas, ávidos hoy más que nunca, de tener a los mejores hombres como gobernantes, pero si el resto de candidatos priístas transitan por el mismo tobogán rochista, la contienda de julio próximo será una verdadera batalla, porque a la gente, al pueblo, hay que hablarle con ideas claras, precisas, que conmuevan el ánimo del electorado, ya que con torcuatadas como las dichas por el ex presidente de Rosamorada, lo único que se logra es confundir más de lo que ya está al ciudadano.