*Fueron por anomalías del 2010, dijo la diputada
*El OFS no rinde cuentas claras dijo.
Por Edmundo Virgen
Un puñado de graves irregularidades y anomalías pudieron detectar los diputados de la Comisión de Hacienda y Cuenta Pública del Congreso del Estado, en el informe del ejercicio fiscal 2010 que les fue entregado para su revisión y análisis el pasado mes de noviembre por el Órgano de Fiscalización Superior, que dirige Salvador Íñiguez Castillo, que explica el estado actual que guarda la cuenta de deudores diversos y en el cual se observa una omisión de recursos por un monto de 1170 millones de pesos.
Al respecto, la diputada del PAN Graciela Domínguez Camarena, junto con tribunos de su bancada, manifestó su inconformidad y molestia debido a que tal informe como parte de la auditoría que se aplica a la pasada administración estatal, señala que al cierre del ejercicio quedó por comprobar la suma ya descrita y de la que se asegura, no se tiene la evidencia de su aplicación y destino, aún así se procedió en forma irrisoria a aplicar una sanción administrativa por 7 mil 540 pesos a la dirección general de tesorería y dirección de egresos de la secretaría de administración del poder ejecutivo del estado de Nayarit, lo cual se puede considerar una falta de respeto y una burla de muy mal gusto para el pueblo nayarita.
La legisladora añadió, que pese a estas graves omisiones en el documento en el que existen 1,170 millones de pesos erogados en tres cheques sin comprobar su aplicación, el Órgano de Fiscalización Superior considera en términos generales que el poder ejecutivo cumplió con las disposiciones normativas aplicables al registro e información contable y presupuestaria, situación muy alejada de la realidad.
Graciela Domínguez Camarena, añadió que en el informe presentado por el OFS se denota la opacidad, discrecionalidad y negligencia fiscalizadora del titular, ya que no obstante haber realizado estas observaciones y sancionado administrativamente a funcionarios de la Secretaría de Hacienda, financieramente no fue fiscalizada, únicamente se revisaron documentos de procedimiento administrativo.
Por último la entrevistada señaló que el OFS le cuesta al pueblo y es al pueblo al que debe rendir cuentas claras de la fiscalización de los recursos que realiza y fincar a los involucrados las responsabilidades que procedan, de no hacerlo se incurre en complicidad.