Por Brígido Ramírez Guillén*
En días pasados estuve leyendo en los diarios locales la intensa participación de Roberto Sandoval Castañeda, gobernador, en obras y servicios de beneficio a los habitantes del municipio de Tepic, con la complacencia del mismo alcalde Héctor González Curiel, cuyos apoyos van más allá del alcance económico del Ayuntamiento, como la dotación de camiones recolectores de basura, de patrullas para la policía, cierre del Iztete de alta contaminación y apertura de nuevo tiradero de basura; trabajos de limpieza del río Mololoa; el funcionamiento de farmacias con medicinas de bajo precios para gentes de escasos recursos. En todo ello se ve la presencia del mandatario nayarita, con la que imprime su nueva forma de atender los problemas y demandas de la población. Vamos llegando a los seis meses de haber iniciado su gobierno, cuando ya se siente la mano del que guía los destinos de Nayarit, tanto en el campo como en los centros turísticos, en la apertura de nuevos centros de trabajo, como el impulso a la producción pesquera en esteros y lagunas, y a esto se agrega el incremento a la infraestructura carretero. Con frecuencia figura Roberto Sandoval encabezando una cabalgata en algún municipio, ya de la costa norte como el sur de la entidad, mostrando un rostro de alegría, de un gran entusiasmo, por compartir esos minutos con su gente, con los hombres del campo, una convivencia en que se funde la amistad alejada de toda clase de poderes y de mandos oficiales. Esa es también una forma de gobernar con armonía, sin radicalismos, con clara apertura con los sectores de la sociedad. Creemos que esas cabalgatas se sucederán aquí y allá, porque es un signo de la forma de gobernar de Roberto Sandoval y una respuesta de apoyo e identidad de los cientos, hasta miles de jinetes que lo acompañan por esas empedradas o polvorientas calles de los pueblos. Tepic, al paso de los meses de este sexenio, sin duda alguna sentirá la transformación de lo que debe ser una capital con todos los servicios, sobre todo eficientes, incluyendo los de vigilancia policíaca para dar tranquilidad y seguridad a sus moradores; contar con los lugares públicos de recreación y esparcimiento; con calles y avenidas con una vialidad sin obstáculos para el mejor tránsito de vehículos, con parques y jardines que sean un atractivo para propios y extraños. Cuando hacemos alusión de lo que debe contar Tepic, capital del Estado, recordamos aquella ciudad que encontró el Coronel Rogelio Flores Curiel al asumir el gobierno de Nayarit, abandonada en algunos de sus aspectos, sobre todo urbanísticos. Con la apertura de la calle Flores Magón, allá por la colonia Zapata, al poniente, le dio más facilidad en la comunicación de ese sector al unirse con la avenida Victoria, ampliada en la administración estatal del doctor Julián Gascón Mercado. La modernización de la avenida Insurgentes a la salida a Mazatlán, por el lado poniente; y a Guadalajara, al oriente, se dio otro aspecto a la ciudad, aunado a la contribución del Periférico carretero, al sur, que le dio mayor fluidez al paso de vehículos pesados, pues se evitó su circulación por la avenida Insurgentes. Flores Curiel dedicó especial atención a las obras de agua potable con sus tanques de almacenamiento para surtir de líquido a la mayoría de las colonias capitalinas y fijó sus proyectos en el embellecimiento de Tepic, abarcando el Parque Juan Escutia, la Alameda Central y la Loma, retirando las caballerizas que tenían de ahí los charros de Tepic y realizando instalaciones para la recreación de las familias con su trenecito y estación. Llamó en ese tiempo mucho la atención cómo el gobierno de Flores Curiel construyó los jardines y atrios de los templos católicos, entre ellos los de San José, por León y Victoria; los de la Cruz de Zacate; los de San Francisco, en la Colonia Morelos. La semaforización de calles y avenidas se hizo a estudios técnicos para dar mayor agilización del paso de vehículos por la ciudad. Fueron tantas las obras materiales y los servicios atendidos en el gobierno de Flores Curiel que muchos han calificado que el mejor presidente municipal de Tepic lo ha sido don Rogelio, aunque en el edificio del Ayuntamiento despachaba José Feliz Torres Haro. Hasta la próxima. *Decano del Periodismo de Nayarit.