Por Óscar Verdín Camacho


Concluida la etapa de preinscripción en las escuelas del nivel básico, directivos de planteles con alto número de solicitudes se han dado a la tarea de realizar visitas a domicilios para verificar la vecindad de los alumnos.

Y es que, dado que los requisitos principales para aceptar a un estudiante, sobre todo en primaria y secundaria, es que viva cerca de la escuela o bien que cuente con hermanos mayores en el mismo plantel, se han presentado muchos casos en que familiares o conocidos se prestan para hacer aparecer documentos a nombre de otros, sobre todo los de comprobantes de domicilio como la luz, agua y teléfono.

De acuerdo con el director de una secundaria en Tepic con alta demanda de solicitudes, en los últimos días inició una visita a los domicilios para verificar que ahí vivan los niños que presentaron peticiones de ingreso, frente a lo cual ha confirmado que muchos de ellos radican en otros barrios pero sus padres consiguieron comprobantes de domicilio cercanos a la escuela.

Estimó que aproximadamente un 30 por ciento de las solicitudes sí cumplen con la cercanía al plantel, pero el otro 70 por ciento no.

Explicó que durante esas visitas, aun cuando hay quienes intentan justificar que sí vive ahí el alumno pero que en ese momento está fuera de la casa, caen en errores como el de no saber la fecha de nacimiento o el nombre correcto de sus padres, por lo que esos casos son descartados y se da preferencia a otros estudiantes.