Por: Fernando Gutiérrez Meza

El Centro de Rehabilitación Social Venustiano Carranza en esta ciudad de Tepic Nayarit también se encuentra sobrepoblado con internos del Fuero Común y Federal que conviven entre sí, en ese reclusorio donde los dividen algunas áreas, no pudiera descartarse un posible suceso como registrado en Apodaca Nuevo León, por tal motivo los directivos y responsables de esa situación deben estar al pendiente del manejo del conocido CERESO.Para evitar un zorraso como cuando fuera gobernador del Estado Ney González Sánchez, en que se registró un acontecimiento similar al de Apodaca Nuevo León en que fueron decenas de víctimas y las que no se reportaron, desde hace tiempo el CERESO en Nayarit se encuentra sobrepoblado, más ahora que han sido detenidos cerca de mil sujetos en el combate contra el narcotráfico que enfrentan las distintas instancias del gobierno

Las últimas detenciones son por delitos federales cifra en su mayoría tienen relación con las bandas que se disputan el territorio de esta tierra de coras, huicholes y tepehuanos a quienes nos les respetan sus usos y costumbres, los cuales conviven en el mismo reclusorioPudiera decirse que todavía los responsables están a tiempo de evitar una posible tragedia, debido que es el CERESO se encuentra convertido en un polvorín; sobre el asunto hace poco menos de dos meses se comentaba que el número de internos alcanzaba la cifra de 2,060 el número de huéspedes.

Por comentarios de gentes que tienen familiares presos y otros que han sido internos, la vida en el CERESO es como en una pequeña ciudad, solamente que están privado del mejor tesoro qué esa la libertad, ahí existen privilegios para los pudientes, quiénes tienen dinero o buscan de alguna manera obtenerlo al interior la pasan como en casa, les rentan cuartos apropiados, les autorizan aparatos eléctricos, teléfonos, el acceso de alimentos que llevan de fuera, lo mismo de vez en cuando una que otra botellita de buen vino.El qué paga manda, hay veces que los señores reciben visitas conyugales extras a las que normalmente hacen las esposas de éstos, pero cómo dicen el dicho, bendito caballero don dinero, con él todo se puede hacer. Mientras que los directivos de los reclusorios se hacen de la vista gorda, máxime si la recomendación viene del procurador o político en funciones, o aquel al que no pueden decirle no por las relaciones con quienes manejan el panderoEs sabido que en el CERESO se realizan algunas actividades supuestamente de rehabilitación, pero son pocos los que realmente se involucran en ese programa, debido que se conoce a los reclusorios como las universidades de delincuentes y quienes entran, al poco tiempo regresa, saben que las cosas están mejor

Afuera se les dificulta emplearse, tienen que trabajar y buscarle para la comida, en tanto que como internos tiene casa vestido, aunado a la comida que se proporciona, que según dicen ahora no es el conocido bofe, sino que los presos son bien atendidos con un menú variado en que se incluye menudo todos los sábados y domingos, y eso que no aplican todo el dinero que se destina para la alimentación del CERESO, pues el cuarenta por ciento aproximadamente de los pudientes llevan su propia comida..Para conocer del panorama que impera en el CERESO este comunicador trato de sostener una entrevista con el director, Héctor Gamboa Soto, pero desafortunadamente fue imposible, pues ese día que se busco, sé dijo que el funcionario andaba ocupado en otras encomiendas, cuando hasta donde se sabe su responsabilidad es el penal, pero bueno, pudo haber recibido una instrucción de alguien grande y tuvo que atenderla.

Trataré de insistir en otro momento y que en viva voz comente en torno a la situación del CERESO, en que también se dice se sigue manejando el negocio en grande, pero inexplicablemente ese dinero no llega a las arcas que maneja Gerardo Siller Cárdenas, y hay los mal pensados que refieren se queda en tres o cuatro manos que tienen el control de allí, como sucedía en anteriores sexenios en que el jaloneo en esa institución estaba entre Jorge Bañuelos y Cuauhtémoc Navarrete, que todo el sexenio se disputaron las ganancias que arroja el penal.