Por: Lic. Javier Durán
Agradezco mucho la confianza de nuestros lectores, quienes creen que pueden encontrar solución a los problemas que los agobia a través de los medios que nos hacen el favor de publicar nuestra columna.
La denuncia que a continuación publicaremos, es para evitar que personas que no tienen ningún tipo de conocimiento en el área de la medicina lleguen o sigan trabajando en el Sector Salud de nuestro estado y ponga en riesgo la salud de los nayaritas, que es una de las preocupaciones de nuestro gobernador, Roberto Sandoval Castañeda.
La denuncia la hace la señora Teresa Hernández Borrego y es contra del médico gastroenterólogo Gerardo Parra Ibarra. La publico textual para no meter mi cuchara en la misma, esperando que las autoridades correspondientes hayan hecho o hagan lo pertinente para esclarecer la misma:
Acudí al Dr. Gerardo Parra Ibarra porque me dolía el estomago, me dijo que tenía 3 piedras en la vesícula y lodo biliar que me tenían que extirpar la vesícula, le pregunte qué tan peligrosa era la cirugía a lo que me respondió que me iba a hacer cirugía laparoscópica, que solo me iba a hacer 3 agujeritos en el abdomen para sacar la vesícula, que era una cirugía sin ningún riesgo y que en menos de una semana iba a estar como nueva, ingresé caminando al quirófano en plena confianza a las 10:00 de la mañana del 25 de febrero de 2002, cuando desperté eran pasadas las 6:00 de la tarde, sentía unos dolores espantosos en el abdomen y en el pecho de mi estomago salían 2 sondas, uno drenaba sangre y líquidos y el otro bilis, se presentó ante mí a las 9:00 de la noche para informarme que tenía un colédoco anormal porque era demasiado delgado y lo había tenido que cortar y que me encontraba muy grave y me tenían que trasladar a Guadalajara o a México para que me repararan porque no había ningún Medico aquí en Tepic incluido él que me pudiera reparar las vías biliares capacitado para hacerlo, saben que nunca tuve una enfermedad en el hígado en los 29 años que tenia de vida, el honorable Dr. Gerardo Parra Ibarra me cortó el colédoco que es el conducto que traslada la bilis al intestino porque lo confundió con el cístico que era el conducto que tenía que haber cortado, que no estudio y se preparo para curar, hoy, 10 años después donde ha habido múltiples reparaciones sin éxito, interminables visitas e internamientos en hospitales, hoy mi hígado ya no funciona, traigo unas sondas que salen de mi hígado para drenar la bilis, soy amarilla, me canso con facilidad, no puedo trabajar y cada día me siento peor, espero sin muchas esperanzas un trasplante de hígado, el cual es más complicado en mi caso porque el Dr. Gerardo Parra Ibarra corto mi colédoco completo porque se confundió y aquí estoy sobreviviendo y rogándole a Dios un milagro porque quiero y necesito ver crecer a mis hijos, porque aún añoro sentirme normal, poder comer, correr, bailar y sobre todo no tener miedo a morir.
Esperamos que las autoridades tomen en serio la presente denuncia y que se tomen las medidas pertinentes para que no se vuelva a repetir este tipo de atrocidades en contra de los ciudadanos nayaritas, preocupación primordial de nuestro gobernador Roberto Sandoval Castañeda.
En primer lugar, que el médico Gerardo Parra Ibarra se haga cargo de indemnizar a la señora Teresa a quien por negligencia médica le desgració la vida, cortándolo una parte sana de su cuerpo y provocando una calidad d vida muy precaria en esta persona.
En segundo, que de ser cierto que este doctor está trabajando en un alto cargo en la administración pública estatal, específicamente en el SECTOR SALUD, se tomen las medidas pertinentes para que no vaya a poner en riesgo la vida de miles de nayaritas.
El tercer punto seria que ayudaran a la señora Teresa Hernández a encontrar un donador de hígado, para recuperar un poco los años perdidos entre médicos, hospitales, citas a diversas ciudades, etc.
Mi correo; guillotinakora@yahoo.com.mx