Por: José Ma. Narváez Ramírez.
¿Para qué desgastarse en recordar los errores cometidos hace algún tiempo, por los actuales funcionarios?
No vamos a recuperar los espacios perdidos ni el dinero que se embolsaron ni los engaños en que envolvieron a aquellos que confiaron en ellos.
Pero sí vamos a restregarles en la cara, a aquellos, el que impunemente continúen burlándose de nosotros como si estuviéramos pintados en la pared del periodismo y que pudiera desaparecerse de la noche a la mañana con el aleve borrón de la indiferencia.
No pretendemos haber escrito la verdadera historia del acontecer ciudadano –porque no somos historiadores-, simplemente tratamos los temas cotidianos conforme van sucediéndose día tras día en nuestra patria chica y entre líneas, vamos narrando con la veracidad de nuestro particular intelecto los sucesos que pasan dentro de ella, con la esperanza de servir a la ciudadanía, mas no dándole el atole con el dedo que acostumbran los malos funcionarios, sino buscando la verdad ante todo.
A veces podemos ser engañados –porque no somos infalibles- pero siempre estaremos pendientes de no caer en el garlito que ahora esgrime el político rastacuero de trayectoria corrupta, máxime en estos tiempos de alta crisis de desgobierno que viene destruyendo al país impunemente, a una velocidad vertiginosa.
Alguien tiene que enarbolar la bandera de la verdadera información -apoyado en la libertad de expresión- con el honor y justicia por delante, aunque se tenga que participar en esta justa con la ayuda del propio gobierno, que presume de hacer las cosas bien y con buena letra, pero sin caer en el sucio juego de la complicidad de intereses, las acciones mezquinas y el abuso de autoridad.
Entonces ahí empieza el camino del periodista, o se hace hacia ellos y se degrada, o defiende al pueblo y se levanta con los que hacen el bien.
Pero admitir burlas de parte de quienes están al frente de tal o cual dirección de gobierno –por situaciones increíbles- eso nunca, porque entre toda esta podredumbre hay quienes tenemos dignidad y luchamos por que exista dentro de nuestras siglas.
Ahora que si insisten en hacer mofa del gremio, ya veremos de a como nos toca en el juego de la ruleta del poder
Porque Control Señoras y señores Control La gran farsa de un supuesto Poder, puede venirse abajo en cuanto los encargados de la información –si sueldo- lo decidan Y si no, al tiempo Méndigos.